El gobierno dio a conocer su ruta fiscal y sinceró que no llegará a la convergencia hacia el 2030, aunque ancló la deuda a una cifra un superior al 45%. ¿Es creíble esta proyección?-Es creíble.

Creemos que se puede llegar. A su vez, mantener el límite de 45% de deuda es un acierto.

Estamos viendo que la institucionalidad fiscal también se mantiene, lo cual son buenas noticias. El 1,5% de déficit fscal estructural en cuatro años es alcanzable.

Ha habido anuncios importantes en recortes de gasto. Las metas son desafiantes, pero alcanzables.En relación al Mepco, creemos que fue una decisión políticamente compleja, pero dejó en claro cuál es la intención del gobierno en temas fiscales.

Hay gente a la cual no le gustó, pero es una señal del compromiso que este gobierno tiene con la disciplina fiscal; eso es meritorio. ¿Cómo cree que impactará el sinceramiento fiscal en la percepción que tengan las clasificadoras y los mercados internacionales?-Se abre una oportunidad para el fortalecimiento de la institucionalidad de la mano de este sinceramiento de las cifras.

¿Cómo se ve desde afuera? Hay dos aristas: la puramente fiscal y la arista institucional.

Por el lado de la arista fiscal, vemos presiones de gasto mucho más preocupantes en otros países a nivel global y regional de lo que estamos viendo en Chile. En términos relativos, la foto se ve relativamente estable.

Los mercados no reaccionaron de manera relevante a estas noticias, avalando que confían en la disciplina que ha caracterizado a Chile por décadas. Por otro lado, en la medida que esta revelación de información venga acompañada de un fortalecimiento de la institucionalidad fiscal, las clasificadoras lo podrían ver hasta con buenos ojos.¿A qué se refiere con institucionalidad fiscal? -A las reglas que tenemos y cómo nos aseguramos de que esas reglas se cumplan.

En la administración anterior, tuvimos incumplimientos de la regla fiscal por tres años consecutivos. Hay que buscar la forma de cumplir lo que uno promete.Pero llama la atención que, luego de tres años de incumplimientos fiscales y el sinceramiento reciente, el mercado no haya sancionado a Chile.

¿Chile mantiene cierta credibilidad ante los mercados en el tema fiscal? -Sigue teniéndola. El mercado sigue confiando en que Chile es un país en donde las reglas se respetan, donde los compromisos se respetan, a pesar de lo que pasó.

De todas formas, estamos en un entorno global complejo… en el cual los precios de los combustibles están bastante altos debido a la guerra en Medio Oriente; Estados Unidos y el mundo en general están un poquito más desordenados de lo que estábamos acostumbrados.En términos relativos, a uno le gustaría un poquito más (de mejoría fiscal)… Pero también uno sabe que hay restricciones políticas y de otra naturaleza que pueden evitar que se lleguen a ciertos niveles. Dicho esto, los esfuerzos van en la dirección correcta.¿La megarreforma puede introducir mayor estrés fiscal? -Hay reducción de impuestos (en el proyecto)… En la medida que esta reforma venga acompañada de recortes de gasto, que es lo que ya lo estamos viendo, y se generen crecimientos económicos hacia adelante, se pueden compensar esas disminuciones en los ingresos.

Una de las ventajas que tiene esta reforma es que, dado que su aplicación es gradual, se pueden hacer ajustes en el camino si es que no se están logrando los objetivos fiscales. La gradualidad es fundamental.¿Cuál es, entonces, la principal preocupación que hoy tienen los inversionistas internacionales respecto de Chile? -Chile no está mostrando preocupaciones de corto plazo para los inversionistas internacionales, como sí ocurre con otros países de la región.

No hay una preocupación por el mundo político, por el tema legislativo o por el tema fiscal. En el mediano plazo, a su vez, hay temas que tenemos que ir fortaleciendo como es crecimiento económico, que es algo que este gobierno ha tomado como prioridad.

Durante la última década hemos crecido muy por debajo de nuestros pares. Pero es un tema de mediano plazo que tenemos que abordar todos como país.A propósito, la economía muestra datos de actividad en rojo en el inicio de año.

¿Por qué Chile no despega si hay un precio de cobre de US$6 la libra?-Lo que ha llevado más a la baja este desempeño de la economía han sido sectores que no tienen que ver con las dinámicas propias de la demanda interna. Tienen que ver con temas en la oferta de cobre, con temas agrícolas y de la pesca.

Eso ha llevado los Imacec a la baja, pero ahí hay poco espacio para que la política económica tradicional pueda hacer algo. Si sacamos esos factores, la economía está relativamente más estable.

A principios de año estábamos bastante optimistas porque esperábamos “vientos de cola”, con un entorno global bastante optimista, precios del cobre alto y no veíamos la aparición de una guerra. Pero nos hemos ido corrigiendo la baja, pero aún creemos que la economía chilena puede crecer más de 2% este año.

Pero el consenso del mercado apunta a un crecimiento en torno a 1,5%...-El número del año se juega en el cuarto trimestre. Si la guerra termina relativamente pronto, en este segundo trimestre, y volvemos a poner la mirada en Chile, si la agenda de reconstrucción avanza y tenemos esta disminución en impuestos corporativos y, por otro lado, si se agilizan los procesos para poder implementar inversión, eso puede hacer que tengamos un cuarto trimestre bueno.

De todas formas, si no es en el cuarto trimestre, será en el siguiente año. De hecho, tenemos una proyección de crecimiento para el 2027 superior a 3%.Estamos bastante optimistas respecto al crecimiento, respecto a las políticas que se pueden hacer, con un entorno global que mejora.

Estamos viendo un cobre que todavía se mantiene en niveles bastante altos y en la medida que el precio del petróleo caiga, podemos tener términos de intercambio mucho más interesantes, que podrían llevarnos a una apreciación de la moneda. Asimismo, en la medida que se empiece a avanzar en la disminución de impuestos corporativos, los empresarios pueden sentir que es mucho más fácil empezar proyectos.El último dato de inflación estuvo bajo lo esperado y revela que los efectos de segunda vuelta del alza de los combustibles no se han sentido aún.

¿Le preocupa la trayectoria de la inflación?-Llevamos dos meses en los cuales los efectos de segunda vuelta no se han visto, pero en la medida que el conflicto en Medio Oriente se alargue, sí podemos empezar a ver un poquito más de traspaso. Así como vimos el alza en combustibles muy importante en un corto tiempo, es posible también que los precios caigan de manera importante una vez que termine el conflicto.

Tenemos una proyección inflación de 3,4% para cierre de año, pese a que el mercado está ya en niveles por encima del 4%.