“Hoy la derecha gobierna, pero no convence”, asegura el senador Diego Ibáñez (Frente Amplio), quien ve en ello un riesgo para todo el sistema político. Por ello, remarca que su posición estratégica es tratar de generar diálogo con sus adversarios.Añade que “cuando uno gobierna para una minoría, acelera el deterioro de la democracia.

La derecha confunde mayoría electoral con mayoría social. La gente votó por estabilidad y están ofreciendo incertidumbre.

Hay una promesa rota y eso amenaza con profundizar la crisis de la democracia, donde todos caemos por igual. Allí la gente no distingue entre buenos ni malos, entre derecha, izquierda, entre senadores o diputados.

Por eso, le hacemos la invitación a la derecha social a construir un pacto social”.“Nuestro esfuerzo como Frente Amplio es valorar los espacios deliberativos y construir transversalidad..., al menos es el rol que yo me he propuesto para mi senatorial”, comenta.Los centros de pensamiento de la oposición plantearon la posibilidad de rebajar el impuesto de las empresas, ¿eso no contradice el discurso de ustedes de que va a favorecer a los superricos? Los impuestos son herramientas para redistribuir riqueza.

Aspiramos a que una reforma de esta envergadura no profundice la desigualdad y no sea una transferencia del Fisco hacia grupos económicos que concentran el capital. Por tanto, si reducimos el impuesto corporativo, pero al mismo tiempo se compensa con un alza de la recaudación total, en base a los impuestos personales o en el combate de la evasión tributaria, me parece que eso es fiscalmente sostenible.

Pero tenemos una diferencia profunda con el ministro Jorge Quiroz. Según el SII, tenemos un 40% de evasión y de elusión del impuesto corporativo.

¿Dónde están las propuestas del ministro? Es más, el ministro ha cuestionado las cifras del SII.

Por tanto, si me están planteando una reforma que no tiene ningún tipo de compensación y que es una mirada ultralibertaria para solucionar el problema del crecimiento, es difícil sostener una conversación razonable. Pero el gobierno dice que ello contribuirá generando riqueza con el trabajo y con el movimiento del mercado.Claro, esa es la mirada mágica, astrológica, del ministro Quiroz de que el crecimiento a largo plazo aumenta la recaudación.

Pero la mirada técnica dice que ello no garantiza dicho efecto. Son muchos los factores que te permitirían crecer, reindustrialización, innovación tecnológica, incentivos tributarios para el turismo, pero el gobierno solo habla de bajar impuestos.

Va contra cualquier evidencia de la economía global. Ahora, en la etapa del debate en general, es insostenible aprobar un proyecto que te va a hacer caminar en el desierto durante 10 años.

Me imagino que, asimismo, cuando el ministro pone esta megarreforma como una batalla cultural, para ustedes es menos aceptable aprobar, ya que los emplaza a renunciar a sus principios.Es una provocación que él lo plantee de esa manera. Cerrarse a construir una mayor transversalidad y, a cambio, apostar por el pirquineo individual también es una provocación.

Chile necesita un nuevo pacto social y no una imposición por un voto. Ahí le hacemos la invitación a RN y a la UDI para que no se dejen arrastrar por esta pulsión libertaria del ministro Quiroz, que amenaza con cometer el mismo error del segundo proceso constituyente.Ha dicho que ve dos almas en el gobierno.

Pero ¿en el Senado ha visto a la otra alma? Hasta el momento solo ha estado el ministro Quiroz en la Comisión de Hacienda.Me ha sorprendido mucho y me he quitado muchos prejuicios conversando con la senadora María José Gatica (RN), con el senador Rodolfo Carter (indep. republicano), con la senadora Paulina Núñez (RN).

Veo un convencimiento genuino de construir transversalidad. A ellos les pedimos que levanten la voz.

Si quieren aprobar esto por un voto, háganlo, pero no estamos disponibles para imposiciones. Mencionó los procesos constituyentes.

¿Ustedes también cometieron el mismo error?Sí. Y lo asumimos con mucha responsabilidad.¿Y el gobierno ha mostrado sus cartas de diálogo ahora?El ministro José García (RN) tiene que seguir cumpliendo su rol para acercar las posiciones y ablandar la intransigencia y el sectarismo del Partido Republicano.¿El senador Arturo Squella no ha contribuido a ese diálogo?Al senador Squella lo veo azuzando la polarización.

No lo he visto en una posición generosa y dialogante.A su juicio, ¿el ministro García ha estado en ese rol dialogante en el Senado?Yo espero que cumpla ese rol. Por eso le pregunto si ha estado.

No. Por el momento no tenemos a nadie al frente que nos proponga un diálogo serio con metodologías, con plazos.

Propuse una mesa técnica y se nos niega. Propusimos revisar la prolijidad técnica del debate, atendiendo las críticas del Consejo Fiscal Autónomo, y el ministro Quiroz responde cuestionando la legitimidad de los datos del SII.

¿Te fijas? Hay una distancia y hacemos la invitación a que alguien interceda para que construya un diálogo, no entre sordos, sino que entre personas que están dispuestas a convencerse mutuamente.Dado que su invitación no ha tenido respuesta, entonces la pregunta, podríamos decir filosófica, ¿para qué dialogar?

Si el gobierno, aparentemente, ya tiene un diseño de ganar por un voto.(Piensa unos segundos) Creo que el progresismo tiene una responsabilidad con el país. Como Frente Amplio, queremos cumplir un rol.

Pese a que ellos aprueben por un voto esta reforma, queremos que sea lo menos gravosa para Chile.Respecto a la acusación contra el exministro Grau, ustedes han señalado que esto contamina el diálogo, pero hasta el momento no he visto acciones de ustedes en el Senado que demuestren esa molestia.Hay que ser bien cuidadoso. Solo puedo señalar que es una provocación que no contribuye al diálogo y que habilita futuras acusaciones a los ministros de Hacienda de forma injusta.

Veremos cómo votan en la Cámara y en función de ello actuaremos.