Deportado por Estados Unidos y sin ayuda de la FIFA: la historia detrás del árbitro somalí que enfrenta al mundo del fútbol

El gobierno de Estados Unidos desató una fuerte crisis entre el mundo del fútbol, la política internacional y las relaciones entre los países. La administración de Donald Trump denegó la entrada a sus fronteras al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan para dirigir en el Mundial 2026.De acuerdo a las razones impugnadas por los norteamericanos, la decisión se basó principalmente debido a sus vínculos con “presuntos miembros de organizaciones terroristas”, situación que convertía al africano en una “amenaza para la seguridad nacional”.Una resolución al menos controvertida.
Artan fue elegido el mejor juez de su continente en el año en 2025. Con ese antecedente, el profesional iba derecho a convertirse en el primer ciudadano de su país en dirigir en una Copa del Mundo.
No obstante, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés) le denegó la entrada al país el fin de semana pasado, razón por la que fue devuelto a Turquía, país desde el que se había embarcado. En medio de la polémica, la FIFA declaró que Artan no podría arbitrar en el torneo.Estados Unidos, que bajo la administración Trump impuso severas prohibiciones de viaje a 12 países, entre ellos Somalia, declaró el martes que los funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) habían considerado a Artan una amenaza para la seguridad nacional.En la misma línea, el comisionado de la CBP Rodney Scott apoyó la medida y declaró que no es algo nuevo que a los viajeros se les niegue la entrada a Estados Unidos con regularidad.
Siempre bajo la advertencia de que no cumplen los requisitos para ingresar o que, simplemente, representen una amenaza.“No importa a qué te dediques, la ley sigue siendo la ley. Si no cumples con los requisitos para entrar al país, no te dejaremos entrar solo porque queramos que arbitres un partido”, explicó Scott.Días más tarde, la administración Trump redobló los cuestionamientos.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, argumentó que la medida respondió a preocupaciones detectadas en los procesos de verificación migratoria.“No permitiremos que personas vinculadas a actividades criminales entren a nuestro país. No me importa cuál sea tu situación, pero hay una razón por la que se le negó la solicitud.
Ahora los medios de izquierda instalan que este tipo es una víctima porque somos anti Somalia. No, no lo somos”, explicó el personero.
Lo cierto es que el medio The New York Times comunicó que Artan comparte un nombre similar al de una persona vinculada al grupo extremista Al Shabab. La coincidencia apareció en una lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos y derivó en la extrema medida.Conflicto internacionalTras la deportación, el propio Artan dio a conocer que había sido sometido a una entrevista de inmigración de 11 horas antes de que se le negara la entrada.
De esa manera contestó a las preguntas realizadas por The New York Times: “estoy muy decepcionado. Simplemente soy un árbitro que intenta cumplir su sueño, el mayor sueño de mi vida, venir al Mundial.
Quiero agradecer a la familia del fútbol sus mensajes y desearles a mis compañeros el mayor de los éxitos durante el Mundial. Espero volver a contar con ellos en futuras competiciones”.Situación que escaló hasta el gobierno de Somalia, el cual declaró que había intentado sin éxito negociar con Estados Unidos y la FIFA para que su pito estrella, a quien se le había expedido un visado válido, pudiera entrar en el país.
Pese a los esfuerzos, la administración advirtió que no había recibido explicación oficial alguna por la que se le había denegado la entrada.En el regreso a su país, decenas de personas, entre aficionados, periodistas y representantes de las autoridades, recibieron al juez como un verdadero héroe en el Aeropuerto Internacional Aden Adde de la capital Mogadiscio.En medio de declaraciones cruzadas, la FIFA ha sido objeto de críticas por su falta de autoridad en esta situación. Un portavoz del organismo declaró que la organización “no participa en los procesos de inmigración del país anfitrión, incluyendo la tramitación de visados, y que las autoridades le han informado de que el estatus de Artan no se modificará por el momento”.¿Otra oportunidad?Pero Estados Unidos no es la única nación organizadora de esta Copa del Mundo.
Canadá y México no están de acuerdo al ciento por ciento con la conflictiva decisión política de su principal socio deportivo, al menos en este momento.En ese escenario, no sorprenden las afirmaciones del primer ministro de la región de la Columbia Británica, David Eby, quien no dudó en tender la mano a Omar Artan con un poderoso homenaje en sus redes sociales para que dirigiera partidos en la provincia más occidental de Canadá. “El señor Artan sería recibido con los brazos abiertos y homenajeado en Columbia Británica por todo lo que ha superado y por lo que ha conseguido hasta ahora. Que sea el árbitro en Vancouver”, advirtió el político en un directo mensaje a la FIFA.La ciudad de Vancouver será sede de siete partidos del Mundial, mientras que Toronto, en la provincia canadiense de Ontario, acogerá otros seis encuentros.
En ese escenario, si la FIFA así lo dispone Artan podría arbitrar en esas sedes. La pelota ahora está en el lado del organismo.En medio de las tensiones, el juez tendrá una oportunidad para resarcirse gracias a la UEFA, la organización de fútbol de Europa.
La confederación designó al africano para dirigir la Supercopa de Europa, la que tendrá lugar el 12 de agosto en Salzburgo, Austria entre el campeón de la Champions League PSG y el monarca de la Europa League Aston Villa.
Información de La Tercera (Chile). Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.