Visitá la Isla del Coco: aventura en el paraíso marino de Costa Rica - Viajes

La Isla del Coco pertenece a Costa Rica y se ubica en el océano Pacífico oriental, aproximadamente a 550 kilómetros al sudoeste de Puntarenas. No hay vuelos comerciales: el acceso se realiza en expediciones embarcadas que zarpan desde la costa y navegan, por lo general, entre 30 y 36 horas.
Esa distancia explica su carácter de destino de aventura y su atmósfera de aislamiento total. El gran imán es el agua.
Bucear aquí es sumergirse en un mundo de cardúmenes, formaciones rocosas volcánicas y encuentros que cambian el pulso del viaje: tiburones martillo, mantarrayas, tortugas marinas y delfines son parte del repertorio habitual; en ciertas épocas pueden aparecer también tiburones ballena. El snorkeling ofrece una versión más accesible de esa misma energía marina, especialmente en zonas reparadas de las bahías.
En tierra, los senderos autorizados permiten caminar entre helechos, árboles altos y quebradas que descienden en cascadas. El sonido del agua es constante: la isla es famosa por su lluvia y por la manera en que la vegetación se impone hasta el borde de los acantilados.
Bahía Wafer suele ser el primer contacto cercano con la isla: un anfiteatro natural donde el verde cae hacia el mar. Bahía Chatham, por su parte, ofrece vistas dramáticas y puntos de desembarco que invitan a mirar el relieve volcánico con calma.
Para el buceo, sitios como Manuelita —un islote cercano— suelen figurar entre los más buscados por su vida marina y sus corrientes llenas de movimiento. El clima es tropical y húmedo durante todo el año, con lluvias frecuentes.
Muchos viajeros eligen la estación más seca del Pacífico costarricense (aproximadamente de diciembre a abril) por mares más estables; otros prefieren meses de mayor actividad pelágica, cuando el océano se vuelve especialmente generoso para el buceo. La experiencia es, en gran medida, marítima: se duerme y se come en el barco, con cocina de inspiración costarricense e internacional, y ritmos marcados por las inmersiones y los desembarcos.
En Puntarenas —puerta de salida— vale la pena probar ceviches, casados y frutas tropicales antes de embarcar. Entre leyendas de tesoros, selva que parece prehistórica y un océano vibrante, la Isla del Coco se visita como se vive una expedición: lejos, intensa y memorable.
Información de ABC Color (Paraguay). Edición y redacción: Noticias Today.
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