La nueva ola inflacionista no termina de ganar altura en España. La intervención del Gobierno para contener los precios de la energía con rebajas de impuestos ha logrado frenar la escalada de los precios, que según el Instituto Nacional de Estadística (INE) cerraron mayo creciendo a un ritmo del 3,2%, la misma velocidad de crucero que en abril.

¿Fin del problema? No tan rápido: los descuentos fiscales a la electricidad y el gas natural acabaron el 1 de junio, lo que ya está encareciendo las facturas de hogares y empresas, y los de los carburantes expiran el 30 de junio.

Ambos factores amenazan con provocar un efecto rebote de la inflación en los meses de verano. Algunos expertos hablan de un salto hasta los alrededores del 4% si no se prorrogan los descuentos a los carburantes, una tasa que no se ve desde hace más de tres años.Seguir leyendo