El Papa León XIV denunció la "indiferencia" hacia los inmigrantes, a su explotación o muerte en el mar intentando arribar a Europa, en un emotivo acto en el pequeño puerto de Arguineguín en Canarias, en el penúltimo día de su visita a España. La última etapa de este viaje, la más significativa políticamente, le llevó a las islas Canarias, al pequeño muelle de Arguineguín, donde lanzó un ramo de flores al mar para recordar a los miles de muertos en la peligrosa ruta Atlántica hasta el archipiélago español, ubicado frente a las costas del noroeste de África.

León XIV lanzó un mensaje en particular a Europa: "No puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas". Pero también pidió un "examen de conciencia para las naciones de origen, que deben crear condiciones de paz, justicia y desarrollo" y para "las naciones de tránsito, llamadas a proteger y no a dejar a los débiles en manos de redes criminales".

El año pasado casi mil 200 migrantes murieron o desaparecieron en la peligrosa ruta a Canarias, gran puerta de entrada a Europa, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). En Arguineguín, que en 2020 se convirtió en símbolo de la suerte de los inmigrantes al llegar a congregrarse más de 2 mil en pésimas condiciones luego de una oleada de llegadas masivas, León XIV cumple el anhelo de su predecesor Francisco, el pontífice argentino que murió sin poder realizar el viaje a las Canarias.

Mohamed Amjahdi, llegado hace 20 años a Canarias desde Marruecos en un cayuco cuando tenía 17, y que es en la actualidad miembro de la Comisión Islámica Española, valoró a la AFP la labor de la Iglesia católica hacia los inmigrantes", sin "diferencia, si es cristiano, blanco, todos reciben lo mismo". "Pasé también por la misma experiencia" y "la visita del Papa es muy importante", agregó.

Las personas inmigrantes pueden ser "despojadas de casi todo, pero nunca de su dignidad", prosiguió el líder espiritual de 1.400 millones de católicos en el mundo. En 2024, un año récord, más de 46 mil personas desafiaron el mar en precarias barcazas y llegaron a estas islas.

Desde entonces las llegadas han caído -17 mil 788 en 2025-, en buena medida por la cooperación de España y la UE con los países de donde salen los migrantes. En un momento de endurecimiento de las políticas de acogida de inmigrantes en múltiples países, con excepciones escasas como la de España, León XIV ya se refirió a este tema el lunes en su discurso ante el Parlamento, en Madrid.

La jornada de este jueves en la isla de Gran Canaria concluyó con una misa multitudinaria en el estadio de fútbol de Las Palmas, pegado precisamente al cementerio de San Lázaro, donde encontraron reposo muchos inmigrantes sin identificar. En ella, el pontífice pidió a los miles de asistentes "rezar juntos", por "los hermanos y las hermanas que han perdido la vida en el mar".

El mensaje del Papa "me parece muy bien" porque hay que "dar de comer al hambriento", explicó a la AFP Raúl Carpio Pérez, un inmigrante venezolano de 35 años que acudió a la misa. "Es algo muy bonito y muy tocador", añadió.

Luego de visitar Madrid, Barcelona y Gran Canaria, León XIV viajará el viernes a otra isla canaria, Tenerife, donde acudirá a un centro de inmigrantes, antes de emprender regreso a Roma.