México vuelve a ser anfitrión de un Mundial 40 años después, para convertirse en el único país en haber sido sede mundialista en tres ocasiones. Esta vez, con Estados Unidos y Canadá como organizadores, en medio de tensiones internacionales y un clima político tocado por el desencanto.

La fiesta del futbol en México ha estado acompañada de varias movilizaciones de diversos colectivos, como un sindicato de maestros y familiares de los desaparecidos, que buscan que sus consignas sean conocidas gracias al foco que brinda el principal torneo de la FIFA. Seguir leyendo