El precio del éxito: ¿por qué los vehículos más vendidos suelen ser también los más expuestos al robo?

¿Cómo ha evolucionado la reparación de autos con el avance de la tecnología?Manejamos el Jeep Commander Overland: ¿cómo nos fue con el SUV de 7 plazas y motor de 1,3 litros turbo?Cuando se habla de robo de vehículos, muchos imaginan que los principales objetivos son automóviles de lujo o modelos de alto valor. No obstante, la realidad suele seguir una lógica diferente.
En el Perú, los vehículos que con mayor frecuencia aparecen vinculados a robos no necesariamente son los más costosos, sino aquellos que tienen una amplia presencia en las calles.Detrás de este fenómeno existe una combinación de factores que incluye el tamaño del parque automotor, la demanda de repuestos, el crecimiento del mercado informal de autopartes y la facilidad para comercializar piezas de determinados modelos.LEE TAMBIÉN: ¿Los carros premium son solo para la ciudad? Audi presentó el Q5 con tracción quattro ultra y listo para cualquier ruta del Perú“Muchas veces las personas asocian el riesgo de robo con el precio del vehículo, pero en realidad intervienen otros factores, como la cantidad de unidades circulando y la demanda que existe alrededor de ciertos modelos”, explica José Luis Garnica, líder de seguros vehiculares de Pacífico.El riesgo de la popularidadPara José Luis Yzusqui, periodista automotor con más de 20 años de experiencia en el sector, el fenómeno responde principalmente a una lógica de mercado. “Siempre los modelos más populares terminan siendo los más afectados por una cuestión de mercado”, señala.La explicación es simple: mientras más unidades de un vehículo circulen en el país, mayor será la demanda de repuestos para mantenimiento, reparaciones o sustitución de piezas dañadas.Esa misma popularidad genera un ecosistema comercial que, lamentablemente, también puede ser aprovechado por actividades ilícitas.Según Yzusqui, las tres marcas con mayor presencia en el mercado peruano (Toyota, Kia y Hyundai) concentran aproximadamente el 40% de las ventas nacionales, una cifra que ayuda a entender por qué determinados modelos aparecen de manera recurrente en reportes policiales y estadísticas relacionadas con robos.“Cuando tienes miles de unidades iguales circulando, cualquier componente tiene potenciales compradores.
Eso genera un mercado enorme para los repuestos”, explica.Los más robados: pasado y presenteModelos que fueron muy robados (años 90 y principios de los 2000)Toyota Corolla (generaciones de los 90)Nissan Sentra B13Volkswagen GolToyota CoronaNissan V16¿Por qué eran atractivos?Sus sistemas de seguridad eran más simples, resultaba más fácil sustraerlos y existía una alta demanda de repuestos en el mercado informal.Modelos que suelen aparecer en reportesDe acuerdo con la Dirección de Prevención e Investigación de Robo de Vehículos (Diprove) Lima Norte, algunos de los modelos más robados son:Toyota YarisToyota HiluxToyota CorollaToyota RushKia RioHyundai Tucson¿Por qué siguen siendo objetivos frecuentes?Son vehículos con una gran presencia en el parque automotor peruano, existe una alta demanda de repuestos y sus piezas tienen una rápida salida comercial. En el caso de los modelos más modernos, muchos robos ya no se producen mediante vulneración mecánica, sino a través de asaltos al conductor para obtener las llaves o el control del vehículo.El negocio detrás de las autopartesA diferencia de lo que muchos imaginan, el objetivo de los delincuentes no siempre es vender el vehículo completo.
En múltiples casos, el verdadero negocio se encuentra en el desmantelamiento y comercialización de sus componentes.Faros, espejos, módulos electrónicos, sensores, computadoras automotrices e incluso piezas de carrocería pueden tener una alta demanda cuando pertenecen a modelos ampliamente comercializados.“Quien roba un vehículo popular muchas veces no está pensando en vender el auto completo. Existe un mercado importante para sus piezas, especialmente cuando se trata de modelos con una gran cantidad de unidades circulando”, comenta Yzusqui.El especialista añade que las marcas con mayor participación de mercado también suelen ser las más afectadas por la falsificación, el contrabando y la comercialización de repuestos alternativos.En otras palabras, donde existe una gran demanda de autopartes también aparecen mayores incentivos para abastecer ese mercado por vías informales.¿Por qué no se roban más autos de lujo?La respuesta vuelve a estar relacionada con el tamaño del mercado.
Aunque un vehículo premium puede tener un valor muy superior al de un sedán o una camioneta de volumen, su presencia en el parque automotor es mucho más reducida.Yzusqui utiliza un ejemplo ilustrativo: mientras en el Perú se comercializan miles de unidades de modelos populares cada año, las ventas de Porsche rondan apenas las 155 unidades anuales.“Un Porsche puede valer más dinero, pero un Yaris tiene muchos más compradores para sus repuestos”, resume.La baja cantidad de vehículos exclusivos circulando en el país también dificulta ocultarlos o comercializarlos sin levantar sospechas.Por el contrario, un modelo ampliamente difundido puede pasar mucho más desapercibido y generar oportunidades de negocio más rápidas para quienes operan en mercados ilegales.La concentración del parque automotorOtro factor relevante es la distribución geográfica de los vehículos. De acuerdo con Yzusqui, aproximadamente el 70% del parque automotor peruano se concentra en Lima.
Asimismo, cerca del 60% de los vehículos que circulan en la capital se desplaza por apenas el 30% de las vías disponibles.Esta concentración facilita la presencia masiva de determinados modelos en las calles y aumenta la demanda de servicios, mantenimiento y repuestos asociados.“En Perú existe una concentración muy importante de ciertas marcas y modelos. Esa realidad tiene un impacto directo en el comportamiento del mercado de autopartes”, sostiene.El especialista considera que esta situación difiere de otros países de la región, como Chile, donde las ventas se encuentran más distribuidas entre distintas marcas y segmentos.Del robo tradicional al robo tecnológicoLa evolución de los vehículos también ha cambiado la forma en que operan los delincuentes.
Hace dos o tres décadas era relativamente común sustraer un automóvil mediante métodos mecánicos relativamente simples. Hoy la situación es muy distinta.“Los autos modernos son mucho más difíciles de robar porque prácticamente todo está controlado por sistemas electrónicos”, explica Yzusqui.Por esa razón, muchos robos actuales ocurren mediante asaltos al conductor para obtener las llaves o el acceso al vehículo.Al mismo tiempo, la tecnología ha convertido a ciertos componentes electrónicos en piezas especialmente valiosas.Computadoras automotrices, módulos de control y otros sistemas electrónicos pueden alcanzar costos elevados y, en algunos casos, están codificados específicamente para cada vehículo.
Esto incrementa el atractivo de estos componentes dentro del mercado ilegal.El impacto para los propietariosMás allá de las estadísticas, el robo de un vehículo representa una importante afectación económica para las familias. En este escenario, los seguros vehiculares juegan un papel clave para mitigar las pérdidas, aunque muchos conductores desconocen el alcance real de su cobertura.Garnica señala que muchas personas recién se interesan por los alcances de su seguro cuando enfrentan un siniestro.“Es importante que los conductores conozcan qué cobertura tienen contratada y comprendan conceptos como valor comercial o valor convenido, porque eso determinará la forma en que se realizará una eventual indemnización”, explica.Mientras el valor comercial corresponde al precio de mercado que tiene el vehículo al momento del siniestro, considerando factores como antigüedad, kilometraje y estado de conservación, el valor convenido es un monto previamente acordado entre el asegurado y la compañía al contratar la póliza.
Garnica recuerda que, si un vehículo robado no logra ser recuperado, la compensación dependerá de las condiciones establecidas en la póliza.También advierte que la penetración de seguros vehiculares en el país todavía es relativamente baja, lo que deja a muchos propietarios expuestos a pérdidas económicas significativas.Algunos seguros vehiculares modelos de autos requieren un GPS ¿Conviene evitar un vehículo popular?La respuesta de ambos especialistas es no. Si bien la popularidad puede incrementar la exposición estadística al robo, también ofrece ventajas importantes como una mayor disponibilidad de repuestos, una red más amplia de talleres especializados y un mejor valor de reventa.“No recomendaría descartar un vehículo únicamente porque aparece con frecuencia en estadísticas de robo.
Lo importante es entender el contexto detrás de esos números”, afirma Yzusqui.Al final, la ecuación es más compleja de lo que parece. Los vehículos más vendidos suelen aparecer con mayor frecuencia en los reportes de robo no porque sean los más costosos, sino porque existe una enorme demanda detrás de ellos.
En el mercado ilegal de autopartes, mientras más popular es un vehículo, más atractivo resulta para los delincuentes.
Información de El Comercio (Perú). Edición y redacción: Noticias Today.
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