Luego de cuatro largos años, millones de personas vuelven a reunirse alrededor de una pantalla para seguir a sus selecciones y el fútbol del Mundial 2026 que comienza este jueves.Aunque los nervios, la tensión y la frustración por una derrota suelen ser parte de la experiencia, la ciencia sugiere que ser aficionado a los deportes y ver el mundial podría traer beneficios para la salud mental y el bienestar.Así lo plantea una reciente publicación de The Conversation, basada en diversas investigaciones que han analizado el impacto psicológico de seguir competiciones deportivas, ya sea en el estadio o por televisión.¿Qué dice la ciencia?Los estudios muestran que las personas que ven deportes tienden a reportar mayores niveles de satisfacción con la vida y menos síntomas depresivos que quienes no lo hacen. Asimismo, suelen experimentar una menor sensación de soledad.Uno de los trabajos citados fue realizado por investigadores de la Universidad Anglia Ruskin, en Reino Unido, quienes analizaron datos de 7.249 personas de entre 16 y 85 años que participaron en la encuesta gubernamental Taking Part.

Los resultados revelaron que quienes habían asistido a un evento deportivo en vivo durante el último año mostraban mayores niveles de bienestar subjetivo.Según los autores, estas personas “están más satisfechas con sus vidas, sienten que sus vidas valen más la pena y se sienten menos solas” que quienes no asistieron a este tipo de espectáculos.¿Seguir el deporte desde casa tiene beneficios?Pero no es necesario conseguir una entrada para disfrutar de los beneficios. La evidencia sugiere que seguir partidos desde el hogar también puede ser positivo.

Diversas investigaciones han encontrado que las personas que ven deportes por televisión o internet presentan menos síntomas depresivos y una mayor satisfacción vital en comparación con quienes no consumen este tipo de contenido.El deporte y la identidad social¿Por qué ocurre esto? Una de las explicaciones más aceptadas proviene de la llamada teoría de la identidad social.

Los seres humanos buscan pertenecer a grupos y comunidades que les otorguen sentido de identidad, apoyo emocional y vínculos sociales. Los equipos deportivos cumplen muchas veces esa función.Compartir la pasión por una selección o un club genera conexiones con otras personas, incluso cuando no se conocen directamente.

Esa sensación de pertenencia puede transformarse en una fuente importante de bienestar psicológico.Los investigadores explican que cuando un equipo gana, los aficionados suelen experimentar lo que algunos académicos denominan “regodearse en la gloria reflejada”: sentir como propios los éxitos del grupo. En cambio, cuando llegan las derrotas, muchas personas tienden a distanciarse temporalmente del equipo para protegerse emocionalmente, un fenómeno conocido como “cortar la brecha del fracaso reflejado”.Incluso el cerebro parece responder de manera particular al deporte.

Un estudio japonés que utilizó técnicas de neuroimagen observó que las áreas cerebrales asociadas a la recompensa y las emociones positivas mostraban una mayor activación cuando los participantes observaban deportes muy populares, como el fútbol por ejemplo.Por supuesto, los expertos advierten que estos resultados son correlacionales, por lo que no prueban una relación directa de causa y efecto. No obstante, el conjunto de la evidencia apunta a que el componente social de seguir el deporte desempeña un papel relevante en el bienestar.En otras palabras, mientras millones de personas se preparan para vivir un nuevo Mundial, la ciencia entrega una buena noticia: sufrir, celebrar y emocionarse con el fútbol tiene beneficios para el bienestar.