El reto pendiente del Aeropuerto Jorge Chávez

La inauguración del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez marcó un punto de inflexión para la conectividad aérea del Perú. Desde el inicio oficial de sus operaciones en junio 2025, el terminal ha mostrado un dinamismo importante: en apenas un mes de su inauguración, movilizó a más de dos millones de pasajeros y, durante el primer trimestre de 2026, conectó a Lima con 49 destinos internacionales a través de 23 aerolíneas, registrando 3.19 millones de pasajeros internacionales, la cifra más alta de su historia para ese periodo, incluso por encima de los niveles prepandemia.Estos resultados reflejan un esfuerzo articulado entre el Estado, las autoridades aeronáuticas y las aerolíneas para fortalecer el posicionamiento regional del país.
La mayor capacidad operativa, la optimización del flujo de pasajeros y la reducción de los tiempos de conexión son avances concretos que acercan al Perú a su aspiración de consolidarse como un hub regional. No obstante, a un año de su apertura, también queda claro que la infraestructura, por sí sola, no garantiza el crecimiento sostenido de un aeropuerto.El principal desafío ahora es preservar condiciones regulatorias y tarifarias que permitan sostener su competitividad en el tiempo.
Aunque la Adenda N°9 al contrato de concesión con Lima Airport Partners eliminó la Tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto (TUUA) para las conexiones nacionales, el cobro se mantiene para las internacionales. Esta tarifa incrementa el costo de las conexiones, reduce la competitividad del aeropuerto frente a otros de la región y limita su capacidad para atraer nuevas operaciones.
Prueba de ello es que, desde su implementación en diciembre de 2025, se han cancelado ocho rutas internacionales, limitando al Perú para fortalecer su conectividad aérea e impulsar el turismo receptivo.Este punto es especialmente sensible en un contexto en el que segmentos como el estudiantil, corporativo y turístico priorizan redes aéreas flexibles, precios competitivos y conexiones eficientes. Si bien el nuevo Jorge Chávez proyectaba cerrar 2025 con 30 millones de pasajeros anuales, el año concluyó con 25.4 millones, evidenciando que su crecimiento depende también de decisiones regulatorias y tarifarias que incentiven nuevas rutas y fortalezcan la experiencia del pasajero.El Perú necesita seguir impulsando acuerdos bilaterales que amplíen su red de conexiones y promuevan un mayor intercambio turístico y comercial.
Pero también necesita garantizar un entorno regulatorio predecible, con reglas claras y costos competitivos, que permita a las aerolíneas planificar a largo plazo y apostar por nuevas rutas. La conectividad aérea ya no es solo un asunto de transporte: es un factor estratégico para la competitividad, la atracción de inversiones y el desarrollo económico del país.El nuevo Jorge Chávez tiene el potencial para posicionarse entre los principales centros de conexión de América Latina.
Pero para lograrlo no basta con tener un terminal moderno y mayor capacidad operativa. El verdadero reto es sostener ese crecimiento con decisiones públicas que acompañen la expansión del mercado, preserven la competitividad de Lima frente a otros hubs de la región y aseguren una experiencia de viaje eficiente desde el origen hasta el destino final.
Información de El Comercio (Perú). Edición y redacción: Noticias Today.
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