Cuando entraron los ánimos no eran los mejores. Este martes, a las 13:00 horas, los diputados de la bancada de Renovación Nacional (RN) empezaron la reunión para definir la postura del comité respecto a la acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau (FA).

El encuentro, que se extendió por cerca de dos horas, se dio en medio de la división en la bancada luego de la decisión de dos de sus integrantes -Francisco Orrego y Daniel Valenzuela- de firmar el libelo, mientras algunas figuras recalcaban su resistencia a aprobar el texto levantado por libertarios y republicanos.Sin ir más lejos, unas horas antes, la vicepresidenta de la Cámara y diputada del partido, Ximena Ossandón, cuestionó la ofensiva. “Los hechos son súper graves, pero de ahí que sean una transgresión a la Constitución (...), ahí está lo complejo”, apuntó en entrevista en Desde la Redacción de La Tercera. En esa línea, advirtió a que se estaba dando pie a empezar con un espiral de acusaciones contra los actuales ministros de José Antonio Kast. “Yo creo que la libertad de acción va a ser nuestro camino, el más sano”, adelantó, dando cuenta así de la división que se mantenía en el comité parlamentario.

En la bancada, de hecho, no es la única que mantiene esa postura. Esas diferencias se mantuvieron en el almuerzo y según reconocen los diputados, fueron expuestas sin ningún ánimo de ceder. “Cada uno llegó a marcar su punto”, afirman.

Esto, reconocen en la bancada, generó que la tensión entre los diputados siguiera en aumento al momento de sentarse a la mesa.Sobre la postura para la acusación constitucional, el primero en tomar la palabra fue el asesor de la bancada, Pablo Celedón, quien hizo una exposición jurídica sobre el escrito. La conclusión fue que el texto no es lo suficientemente sólido como para imputar al exministro.Luego, vinieron los diputados que, uno a uno, expusieron los argumentos que de forma individual venían ponderando.Entre las intervenciones que llamaron la atención de los presentes fue la de Jorge Guzmán, quien si bien es militante de Evópoli, administrativamente está al interior de la bancada de RN.El diputado por el Maule -tal como lo ha hecho con otras acusaciones- criticó que no se podía seguir abusando de estas herramientas, que no le hacían bien al Congreso y que en los países con estabilidad institucional no impera el uso de la acusación.

En esa línea, apuntó al “espiral” de acusaciones de los últimos periodos parlamentarios. Sus dichos aunque no sorprendieron, sí reconocen que fue uno de los más duros contra la ofensiva.La diputada Joanna Pérez (ind. exDemócratas) -que al igual que Guzmán, integra el comité de RN- también transmitió su resistencia y comentó al resto de los diputados el diálogo que había tenido con el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, para intentar frenar la presentación del libelo.Luis Pardo fue otro que mostró su distancia a la acusación, pues criticó “la oportunidad” en la que se presenta.Quien también intervino en el encuentro fue Orrego.

El diputado no solo dio sus razones para firmar la acusación, lo que había generado algunas críticas entre sus pares de la bancada, sino que también llamó a respaldar el texto, recalcando que tenían que hacer valer las responsabilidades del gobierno de Gabriel Boric en el desorden fiscal. En vistas de que no había acuerdo, Diego Schalper resolvió que la decisión formal de la bancada sea la libertad de acción.

Testigos del diálogo aseguran que no hubo resistencias ni críticas a la decisión, en parte, porque en la previa ya se entendía que esa era la decisión más probable.Schalper, de hecho, aún no transparenta su voto. En la bancada creen que está más inclinado por rechazar, aunque advierten que no tiene mucho margen para hacerlo.Luego de la decisión, la senadora y presidenta de RN, Andrea Balladares, aunque valoró que se acordara libertad de acción, adivirtió que el libelo “tensiona el ambiente político, lo tensionó internamente también entre nosotros y lo tensiona con la oposición”.Los ojos sobre RNEn republicanos miran con atención cómo se ordene la bancada.

Según cálculos de ese comité, en total serían cerca de ocho los parlamentarios de RN los que estarían dispuestos a aprobar la acusación, pero algunos de ellos aún no han confirmado su postura. En ese contexto, afirman que los votos en la Sala deberían estar para sacar adelante la ofensiva.

Al respecto, en entrevista con Desde la Redacción, el jefe de banca de los republicanos, Benjamín Moreno, si bien aseveró que “hubiese esperado que (RN) tuvieran una sola decisión de votar a favor”, afirmó que “tampoco lo veo como algo grave de que tengan esta libertad de acción, porque yo creo que de los 13 parlamentarios de RN, yo me atrevería a decir que por lo menos hay ocho, nueve que ya están bien decididos que van a votar a favor y yo creo que con el tiempo se pueden ir sumando más”.En concreto, algunos apuntan a nombres como Claudia Mora, Eduardo Durán, Mauro González, entre otros, quienes estarían abiertos a sumarse a la acusación. Durán, por ejemplo, ayer planteó estar estudiando el texto y aseveró que daría a conocer su postura durante esta jornada.