“¿Puedo quedarme acá?”.El lunes 1 de junio, minutos antes de las 12 horas, el Presidente José Antonio Kast descendió del Ford Galaxie -junto al biministro del Interior y de la Segegob, Claudio Alvarado- para entregar su primera cuenta al país. En la base de las escalinatas del Congreso Nacional en Valparaíso lo esperaba su esposa, María Pía Adriasola, que en los casi tres meses de la actual administración ha tomado un inédito protagonismo político.La escena no pasó inadvertida.

No solo porque es poco habitual la presencia de una primera dama en ese espacio -tanto que consultó si era procedente-, sino que por dos detalles: que le ajustara la banda al presidente, en medio de la transmisión televisiva, y que lo acompañara en el saludo a los parlamentarios de las comisiones de reja y de pórtico. En los 88 días de la llegada de Kast al poder, la abogada de 60 años -de asentadas ideas conservadoras y religiosas, casada hace 35 años y madre de nueve hijos- ha ocupado todas las tribunas para marcar su sello y visibilizar el rol de la primera dama, luego de que esa figura fuera eliminada en términos institucionales y administrativos por Irina Karamanos, expareja del expresidente Gabriel Boric.

El proceso no ha sido fácil ni ha estado exento de críticas. Su exposición pública está amarrada a la agenda presidencial, a las pautas ministeriales o a invitaciones, pues -hasta ahora- no cuenta con una resolución exenta que fije los parámetros que esta administración pretende darle a esa figura.El último documento administrativo registrado es el número 1425 -del 30 de diciembre de 2022-, que desmanteló las funciones del gabinete y terminó con la Coordinación Sociocultural que hasta ese minuto encabezaba Karamanos.Si bien en Palacio se comenta que el diseño de una nueva estructura ha pasado por los escritorios de distintos abogados, una alta fuente es categórica en afirmar que -en estos momentos- una definición de esa naturaleza “no está en el mapa”.

Como su situación administrativa no se ha fijado legalmente, Adriasola no ha podido ir a todas las invitaciones que ha recibido. Incluso se confidencia que no pudo viajar en mayo a Ciudad de México -por no contar con recursos propios- a un encuentro organizado por el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi), que reunió a líderes y primeras damas de la región para tratar, entre otros temas, la protección y futuro de la juventud.

Pese a ello, en La Moneda se sostiene que esta abogada de fuerte carácter -por la ascendencia vasca de sus padres, Fernando Adriasola y María Teresa Barroilhet, y que conoce los problemas sociales luego de haber vivido una infancia económica difícil en tiempos en que vivía en una parcela rural en Puente Alto- está decidida a que ese rol vuelva a tener un espacio institucional desde el cual desplegar una agenda social.“Nadie puede pretender que una primera dama como María Pía Adriasola, que es abogada, inteligente, empática y preocupada por lo social, se convierta en una suerte de adorno. Eso no va a pasar”, enfatiza la diputada del Partido Nacional Libertario Gloria Naveillán, quien la conoció más de cerca cuando militaba en el Partido Republicano.“Encuentros para vivir mejor”Pese a los reducidos campos de acción, Adriasola registra una cincuentena de actividades relacionadas con temáticas protocolares y de corte social.

Y acaba de lanzar su primera iniciativa -“Encuentros para vivir mejor”-, un ciclo de unos 10 conversatorios, que reúnen en La Moneda a expertos, autoridades y a una treintena de ciudadanos en torno a los desafíos concretos que hoy enfrentan las familias y la sociedad chilena.Dos versiones se han realizado hasta ahora. Una para adultos mayores, en que intervino la destacada nadadora y equitadora Eliana Busch, de 91 años, sobre envejecimiento activo, el 27 de mayo.

Y otra, el 3 de junio, sobre entornos digitales seguros, con una exposición de Carolina Pérez, autora de los libros “Secuestrados por las pantallas” y “Atrapados por la red“.Las pistas sobre su campo de interés los empezó a socializar en abril, al expresar -en una carta en El Mercurio- su preocupación por el abandono y la soledad que afecta a los niños y a los adultos mayores. “Seamos ese alguien que llama, abraza, llega... Seamos ese alguien que esté”, indicó en esa oportunidad.La tarea no ha sido en solitario.Cuenta con un equipo de profesionales -contratados a honorarios por la Presidencia de la República- que define su agenda y mensajes.

De acuerdo a la plataforma de Transparencia Activa aparecen -en abril- su jefe de gabinete, Miguel Rojas; las periodistas Paula Elizalde y Catalina Ariztía, más dos o tres profesionales que se encargan de la avanzada en terreno, de la producción de videos y del despliegue en redes. Entre esas activaciones figuran las visitas a Quilpué, por el Día del Espectro Autista; a la Fundación Ilumina, al Colegio San José de Lampa, a las tejedoras de Putaendo, a la Fundación Las Rosas, al Hogar de Cristo, a la Fundación del Pequeño Cottolengo, al Maule, con adultos mayores, mujeres emprendedoras y madres adolescentes, y a la Fundación Viento Sur.

Más un encuentro en una casa de acogida en Quillota, el mismo día de la Cuenta Pública y, esta semana, una visita a la Corporación para la Nutrición Infantil (Conin).El equipo funciona en uno de los Salones de los Poetas -en el Segundo Piso del ala oriente de La Moneda-, a metros del lugar en el que se ubican las dependencias de la residencia presidencial, que la pareja empezó a habitar desde el mismo 11 de marzo, reinstaurando una tradición que había terminado en 1958 con Carlos Ibáñez del Campo.Clave en el despliegue de Adriasola ha sido la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf (36), con quien ha alcanzado una sintonía temática y personal. De hecho, la socióloga -una de las mujeres fuertes del gabinete de Kast y que acaba de ser nominada como la conductora de los siete ejes que conforman la agenda “profamilia”- la invita a casi todas sus pautas.La relación entre ambas se hizo más estrecha a partir del 20 de enero, día en que el entonces presidente electo dio a conocer los integrantes de su gabinete en la casona de calle La Gloria, en Las Condes.Pocos se dieron cuenta, pero esa noche Adriasola se acercó a Wulf para decirle: “Vamos a trabajar mucho juntas”.

No fue una frase al pasar, pues desde esa plataforma ha empezado a posicionar temas de familia, infancia, natalidad y adulto mayor.Peticiones tiene muchas. Una fuente de gobierno relata que -en una bilateral con el presidente- la ministra de Salud, May Chomalí, propuso que la primera dama pudiera liderar algunos programas en esa área, pero que la idea no fue recogida, por no haber nada definido.

Y porque, según se comenta en La Moneda, el propio Jefe del Estado no quiere apresurar medidas que al final -si no resultan como se esperaba- la terminen exponiendo.En evaluación está cuál podría ser el programa estrella de Adriasola, como lo hicieron -en su momento- Leonor Oyarzún, con la creación de las fundaciones Integra y Prodemu; Marta Larraechea, con el Museo Interactivo Mirador (MIM); Luisa Durán, con la creación de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles (FOJI), y el programa Sonrisa de Mujer, y Cecilia Morel, con la creación de Elige Vivir Sano, un programa que sufrió en mayo el recorte de 100 millones de pesos, hecho que fue catalogado al interior de Chile Vamos como un golpe al piñerismo.“El foco principal de la agenda de la primera dama ha estado puesto en temas sociales y humanos, especialmente niñez, familias de acogida, cuidados y también en cómo acompañar mejor a las personas mayores y a quienes viven situaciones de soledad, desde una mirada cercana y de apoyo social”, afirman en su entorno.Adriasola definió tempranamente que las siete fundaciones que dependían de la primera dama hasta 2022 -Integra, Prodemu, FOJI, Artesanías Chile, MIM, Chilenter y Fundación de las Familias- van a continuar bajo el alero de distintos ministerios. La única excepción es la FOJI, que sigue presidiendo, tal como quedó constatado en la invitación que llevó a cabo para la cuenta pública de esa institución, el lunes 23 de marzo en el auditorio de TVN.“Gracias por los alimentos”El sorpresivo rol de la abogada en hitos políticos -espacios de los que usualmente se restaban las exprimeras damas- no ha dejado de generar ruido en el propio oficialismo.

El más controversial fue el del cambio de gabinete, del martes 19 de mayo. Porque si bien le correspondía estar en primera fila en el Salón Montt-Varas, el hecho de que apareciera consolando a Mara Sedini y Trinidad Steinert, recién apartadas de sus cargos, provocó inquietud.

No ha sido lo único.En el primer cónclave del 14 de abril en Cerro Castillo -convocado por Kast para presentar detalles de la megarreforma-, Adriasola tomó la palabra para llamar a la unidad del oficialismo y a respaldar la gestión del Ejecutivo. Una intervención nunca vista en mandatos anteriores.Así como tampoco había sido usual hasta ahora que una primera dama -en las cenas y almuerzos políticos- haya dedicado un espacio para agradecer por los alimentos.

El gesto -en todo caso- no llama la atención en quienes la conocen, ya que es una integrante activa, al igual que Kast, del movimiento católico Schoenstatt. De hecho, asiste al menos una vez a la semana a las misas que oficia en La Moneda el capellán Mariano Irureta.“Hay que ser muy claros.

La primera dama tiene todo el derecho a profesar su fe y, ante ello, uno tiene dos alternativas: o participa de esa reflexión, que para nosotros como católicos es muy significativa, o mantiene un silencio respetuoso”, sostiene el diputado republicano Agustín Romero.El propio Kast ha defendido la intervención de Adriasola en reuniones políticas. “No sé por qué a alguien le puede sorprender que en alguna actividad pública estemos juntos”, remarcó en El Mercurio. Su puesta en escena ha tenido resguardos.

Desde la elección presidencial del año pasado -a diferencia de 2017 y 2021-, Adriasola ha mantenido un estricto silencio frente a sus posturas valóricas en contra del aborto en tres causales, del matrimonio igualitario, de la ley de identidad de género, de la adopción homoparental y de los métodos anticonceptivos, en línea con la estrategia adoptada por Kast, quien optó por dejar fuera esos temas que tanto lo afectaron en sus incursiones anteriores.Hoy la impronta de la abogada está centrada en los abrazos -según ella misma ha dicho-, y en convertirse en un puntal del Mandatario, con quien está en permanente comunicación. De hecho, algunos secretarios de Estado revelan que se desplaza con frecuencia por el tercer piso hacia el despacho presidencial, ubicado en la zona poniente. “Sin duda, es una de las personas con más influencia en él”, admite un ministro.

Incluso, no dudó en consultar su opinión sobre el cambio de gabinete, luego de que el ministro Alvarado y los integrantes del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval y Cristián Valenzuela, empujaran el ajuste antes de la Cuenta Pública, para hacer un cambio de etapa.En la derecha se destaca la sencillez de Adriasola. Y, también, su espontaneidad, la que ha quedado plasmada en videos que se han hecho virales, como la entrega de almuerzos en el casino de La Moneda, a pesar de haberlo hecho sin guantes ni mascarilla -episodio que terminó en la Contraloría, la que descartó irregularidades-, y el atreverse a cantar a capela la tonada “Chile Lindo”, a fines de marzo, en la clausura del Champion de Chile en la medialuna de Rancagua.La evaluación es que -con o sin institucionalidad, cosa que está en construcción- la primera dama está logrando introducir elementos innovadores para visibilizar un rol que hasta ahora no existe en términos administrativos.