Con el ciclo de elecciones autonómicas terminado y la resaca de la toma de posesión de Juanma Moreno aún encima de la mesa, que también tuvo que pactar con Vox la prioridad nacional y la entrada en el gobierno de Vox, Alberto Núñez Feijóo trata de minimizar el alcance real que tendrá lo acordado. «Aquí lo importante es la realidad, lo que pone en los papeles », repitió el líder del PP una y otra vez en una entrevista en Espejo Público este lunes. Lo que Feijóo quería decir es que la 'prioridad nacional', impuesta por Vox y que ha eclipsado en gran medida las negociaciones de los últimos meses, se traduce en criterios de arraigo para acceder a ayudas y subvenciones públicas.

Que es lo que se hace desde hace tiempo en ayuntamientos y comunidades. «La política es la gestión de la realidad, no la que te gustaría que fuese. Y un 55% de los andaluces han votado a PP y Vox», inició diciendo para justificar la necesidad del pacto en Andalucía.

En realidad, muchos de los acuerdos con el partido de Santiago Abascal tendrán que completarse si finalmente hay un pacto a nivel nacional porque se necesita modificar leyes estatales. Un ejemplo clave es la Ley de Extranjería.

Hasta el punto de que en Vox aseguran que los pactos autonómicos llevan implícita esa futura modificación que tendría que acometer Feijóo, entre otras .Pero el líder del PP la dejó en el aire, recordando que cualquier iniciativa política tiene que respetar la Constitución y «el ámbito jurídico de los tratados europeos» . En ese sentido el líder del PP reiteró que «los tratados europeos dejan claro que cualquier ciudadano con pasaporte europeo tiene el mismo derecho de acceso a las ayudas que los nacionales».

Esa fue la respuesta a la pregunta de si la Ley de Extranjería reformada como quiere Vox entraría en colisión con la normativa europea.Noticia relacionada opinion No No El gran error de PP y Vox con la 'ley de nietos' Ana SánchezInsiste en la «ingeniería social»Luego de la fuerte polémica que rodeó la semana pasada a la llamada 'ley de nietos' -una disposición adicional en la Ley de Memoria Democrática de 2022 y prevé la nacionalización de los nietos de exiliados y que, después, una instrucción del Ministerio de Justicia amplió por la puerta de atrás- Feijóo afirmó que «ni es una ley, ni es de nietos», poniendo el foco en que la instrucción cambia los límites temporales «y afecta hasta a los bisnietos».El dirigente popular defendió que la concesión de nacionalidad a los nietos de aquellos españoles que abandonaron el país por razones políticas de exilio, lo planteó su partido en 2007. Y dejó clara su defensa a esa postura.

Ahora bien, continuó, «en lo que no estamos de acuerdo es en que una ley de memoria democrática, con una disposición adicional, firme una instrucción y diga que cualquier ciudadano, teniendo un antecedente español, adquiera todos los derechos». La cuestión es que el PP no puso pegas a la disposición adicional durante la tramitación de la ley -pactada con Bildu y a la que los populares se opusieron duramente por la manera en la que se reinterpreta la Historia reciente de España de la mano del partido heredero de ETA- y tampoco ha encendido las alarmas sobre la instrucción hasta ahora, cuatro años después.Feijóo sí dejó claro que no cuestiona el voto CERA, como ha hecho Vox recientemente, y volvió a poner el foco en la instrucción y en la necesidad de que «se incremente la seguridad» en los procesos para asegurar que existen todas las garantías. «Esto es ingeniería social y una frivolidad sin precedentes.

Con este gobierno han entrado 4 millones de inmigrantes, se pueden regularizar hasta 1,3 millones más y añadimos la posibilidad de dar la nacionalidad a 2 millones», advirtió Feijóo, insistiendo en que España «no tiene capacidad para dar servicios a tanta gente».Ley del concebido no nacidoFeijóo también anunció que si llega a la Moncloa pondrá en marcha una ley nacional «del concebido no nacido», similar a la aprobada por Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid y que él mismo implementó en 2011 estando en la Xunta para familias numerosas.