Por qué los expertos piden devolver el juego al centro de la infancia

El tiempo que los niños dedican al juego libre se ha reducido de forma significativa en muchos hogares durante la última década. En paralelo, móviles, tabletas y otros dispositivos digitales han ganado presencia en la vida cotidiana de las familias.
Este cambio de hábitos ha abierto un debate entre educadores y especialistas en desarrollo infantil sobre las consecuencias que puede tener para el aprendizaje, la socialización y el bienestar emocional de los menores. Lejos de considerarse una simple actividad de ocio, el juego ocupa un lugar central en el desarrollo infantil.
A través de él, los niños exploran el entorno, experimentan, toman decisiones y ponen a prueba sus capacidades. También aprenden a relacionarse con los demás y a gestionar situaciones que más adelante encontrarán en otros contextos.«El juego libre permite desarrollar habilidades cognitivas, emocionales y sociales fundamentales», explica Nora Kurtin, pedagoga y fundadora de Sapos y Princesas. «Mientras juegan, los niños aprenden a resolver problemas, negociar, esperar turnos, gestionar conflictos , trabajar en equipo y tolerar la frustración».
Asimismo, añade que estas experiencias contribuyen a que los menores descubran sus propios intereses y refuercen su autoestima. La diferencia principal entre el juego libre y muchas experiencias digitales radica en el grado de participación que exige al niño.
Mientras que el juego obliga a imaginar, crear e improvisar, gran parte de los contenidos digitales presentan escenarios ya diseñados y objetivos previamente definidos. Esto reduce las oportunidades de experimentar, inventar o buscar soluciones por cuenta propia.La importancia del juego también ocupa un lugar destacado en la pedagogía Montessori.
Esta metodología parte de la idea de que el aprendizaje se produce principalmente a través de la experiencia directa con el entorno. Manipular materiales, explorar objetos, repetir movimientos o resolver pequeños desafíos cotidianos forman parte de un proceso educativo en el que el niño participa activamente.
Desde esta perspectiva, jugar y aprender no son actividades separadas. Mientras juega, el niño desarrolla capacidades como la atención, la memoria, el pensamiento lógico o la resolución de problemas.
Al mismo tiempo, fortalece la coordinación motora, la concentración y la autonomía.Noticia relacionada general No No Verano para todos: oportunidades de ocio sin barreras para menores con necesidades especiales Carlota FominayaDentro de este enfoque, los especialistas distinguen entre juego libre y juego dirigido. El primero permite que el niño explore siguiendo sus propios intereses, curiosidad y ritmo de desarrollo .
El segundo incorpora la participación de un adulto con un objetivo concreto, ya sea reforzar una habilidad, trabajar una destreza motriz o favorecer determinadas dinámicas sociales. Ambas modalidades se consideran complementarias y pueden convivir en función de las necesidades de cada etapa.La creciente presencia de las pantallas plantea asimismo un reto añadido para las familias.
Los expertos coinciden en señalar que el ejemplo de los adultos influye de manera decisiva en la relación que los niños desarrollan con la tecnología . Los hábitos digitales observados en casa suelen convertirse en modelos de comportamiento que los menores reproducen con facilidad.
A esta influencia se suma la normalización del uso de dispositivos en prácticamente todos los ámbitos de la vida cotidiana. El trabajo, la comunicación, el ocio y la información dependen cada vez más de herramientas digitales, lo que dificulta establecer límites claros y coherentes dentro del entorno familiar.Habilidades para toda la vida«Las medidas para reducir el tiempo de pantalla no deberían centrarse únicamente en los niños», señala Kurtin. «Los adultos también debemos revisar nuestros hábitos digitales y ofrecer un modelo coherente».
Por este motivo, muchos especialistas recomiendan crear momentos y espacios libres de dispositivos para todos los miembros de la familia , especialmente durante las comidas, antes de dormir o durante determinadas actividades compartidas. Otro aspecto que despierta interés entre educadores y psicólogos es el papel del aburrimiento en el desarrollo infantil.
En un contexto marcado por el acceso inmediato al entretenimiento, los momentos sin estímulos externos son cada vez menos frecuentes. No obstante, diversos especialistas consideran que esos periodos pueden desempeñar una función relevante en el desarrollo de la creatividad y la autonomía.«El aburrimiento no es necesariamente algo negativo», apunta Kurtin. «Cuando un niño no tiene una actividad predeterminada, pone en marcha su imaginación, explora nuevas posibilidades y aprende a gestionar su tiempo de forma autónoma».
Este proceso implica tomar decisiones, buscar recursos propios y desarrollar estrategias para ocupar el tiempo de manera creativa. Junto al juego espontáneo, las actividades compartidas continúan siendo una de las principales alternativas al ocio digital.
La lectura en familia, los juegos de mesa, las manualidades, el deporte o las actividades al aire libre aparecen con frecuencia entre las recomendaciones de los especialistas por su capacidad para favorecer la interacción social y el aprendizaje.«Las pantallas no son el problema en sí mismas» Nora KurtinLa naturaleza ocupa un lugar destacado dentro de estas propuestas. El contacto con espacios abiertos permite combinar actividad física, exploración y observación del entorno , asimismo de ofrecer oportunidades de juego menos estructuradas que las habituales en los entornos digitales.
En este contexto, los expertos insisten en que el debate no se centra en eliminar la tecnología de la vida de los niños. Las pantallas forman parte de la realidad actual y pueden tener aplicaciones educativas, informativas o de entretenimiento.
La cuestión principal gira en torno al equilibrio entre el tiempo dedicado a los dispositivos y otras experiencias consideradas relevantes para el desarrollo infantil.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Cinco planes familiares infalibles para disfrutar del verano en Galicia noticia No 'Toy Story 5', hasta el infinito y media vuelta... tres décadas después noticia No Rocío Ramos-Paúl, 'Supernanny', explica cómo abordar el aburrimiento de los niños en verano: «Es gestión emocional» noticia No Una profesora advierte a todos los que quieren estudiar Magisterio porque piensan que es una carrera fácil«Las pantallas no son el problema en sí mismas», concluye Kurtin. «Lo importante es garantizar que los niños dispongan de tiempo suficiente para jugar, explorar, relacionarse con los demás y desarrollar todas aquellas habilidades que surgen de la experiencia directa con su entorno». La celebración del Día Internacional del Juego, cada 28 de mayo, pone precisamente el foco en esta cuestión.
La jornada busca recordar la importancia del juego como elemento esencial durante la infancia y subrayar su papel en el aprendizaje, la creatividad, la autonomía y las relaciones sociales. En un contexto cada vez más digitalizado, el interés de educadores y familias por preservar espacios de juego continúa ocupando un lugar destacado en las conversaciones sobre desarrollo infantil y educación.
Información de ABC (España). Edición y redacción: Noticias Today.
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