La moda SUV ha arrinconado a los monovolúmenes tradicionales hasta casi hacerlos desaparecer, pero hay fabricantes que siguen defendiendo otra forma de viajar. La Volkswagen Multivan es uno de esos casos.

Mientras el mercado apuesta por carrocerías cada vez más parecidas entre sí, este modelo continúa ofreciendo algo que pocos pueden igualar: espacio de verdad, siete plazas utilizables para todo tipo de personas (no solo niños) y una versatilidad difícil de encontrar incluso en vehículos mucho más caros.Luego de varios días conviviendo con la variante equipada con el conocido motor 2.0 TDI de 150 CV y cambio automático DSG de siete velocidades, queda claro que estamos ante un vehículo muy diferente a sus antecesores.Lo primero que conviene asumir es que esto sigue siendo una furgoneta. Volkswagen ha hecho un gran trabajo para acercarla al comportamiento y al confort de un turismo, pero sus casi cinco metros de longitud, sus 1,90 metros de altura y más de dos toneladas de peso siguen presentes.

La diferencia es que ahora todo resulta mucho más agradable.Visualmente, la nueva Multivan ha ganado atractivo. El frontal más bajo, la superficie acristalada y una silueta más estilizada consiguen que parezca menos industrial que nunca.

Transmite una imagen elegante y moderna, más cercana a la de un gran monovolumen premium que a la de un vehículo comercial transformado.Es como un salón rodantePero donde realmente marca diferencias es en el interior. La modularidad sigue siendo su gran argumento de venta.

Los siete asientos individuales pueden desplazarse, retirarse o colocarse en diferentes posiciones gracias al sistema de carriles del suelo. En apenas unos minutos es posible transformar el habitáculo para priorizar pasajeros o carga según las necesidades del momento.La habitabilidad es sencillamente sobresaliente.

Hay espacio de sobra en todas las filas, multitud de huecos portaobjetos y una sensación constante de estar en un vehículo diseñado pensando en las familias. Asimismo, Volkswagen ha incorporado un detalle que debería servir de ejemplo para otros fabricantes: todos los asientos traseros cuentan con anclajes ISOFIX.

Para quienes viajan con varios niños, es una ventaja enorme.El maletero tampoco decepciona. Incluso con las tres filas disponibles ofrece una capacidad muy aprovechable; 509 litros en su máxima capacidad, siendo más cómodo si quitamos la bandeja, porque se pone luego de los asientos sin ocupar y nos permite colocar de forma vertical las cosas; como maletas, hasta una altura muy elevada sin comprometer la seguridad de los ocupantes, pues los asientos son muy altos.Al volante, la sorpresa es positiva.

El motor diésel de 150 CV mueve con soltura los 2.182 kilos del conjunto. Sus 360 Nm de par permiten afrontar viajes cargados sin sensación de esfuerzo, mientras que la caja DSG realiza un trabajo impecable por suavidad y rapidez.

No es una mecánica prestacional, pero tampoco lo necesita. La Multivan está pensada para devorar kilómetros con tranquilidad.

Nosotros hicimos un viaje de Madrid al norte de Portugal para probar lo que mejor se le da, y la sensación es la de ir en un salón, con sus butacas con reposabrazos, la conducción semiautónoma... Llegas sin fatigas.

Durante la prueba registramos consumos reales situados entre 6,5 y 7 litros cada 100 kilómetros, cifras muy razonables para un vehículo de estas dimensiones y que permiten superar los 800 kilómetros de autonomía sin demasiada dificultad.Cosas a mejorarLa insonorización no alcanza el nivel que cabría esperar en este rango de precios, especialmente a velocidades de autopista. Es buena si la comparamos con la de una furgoneta, se ha trabajado, no cabe duda, pero no es digna de un coche de su factura.No obstante, el elemento más criticable de nuestra unidad fue el techo panorámico.

La ausencia de una cortinilla física resulta difícil de entender. Durante los días de prueba, en pleno mes de junio, el calor acumulado en la parte superior del habitáculo era perfectamente perceptible.

La zona del techo alcanzaba una temperatura elevada y los ocupantes de las plazas posteriores terminaban notándolo de forma evidente, porque, aunque tienen aire en esa zona, no es igual de eficaz que en la parte delantera, que tienes varias salidas. Si esto ocurre en junio, no cuesta imaginar lo que puede suceder durante una ola de calor en agosto.

Una simple cortinilla habría solucionado gran parte del problema.PreciosLa Volkswagen Multivan 2.0 TDI de 150 CV no es una opción económica, pero tampoco pretende serlo. Su planteamiento va dirigido a un cliente muy concreto que prioriza el espacio, la modularidad y la capacidad de viajar con toda la familia sin renunciar a un elevado nivel de confort.

En el mercado español, la versión diésel de batalla corta parte desde 68.920 euros, mientras que la variante de batalla larga arranca en 70.430 euros. Para quienes buscan electrificación, la gama también incluye la versión eHybrid, disponible desde 78.955 euros en carrocería corta y desde 80.460 euros en la larga.

Son cifras elevadas, sí, pero también las de un vehículo que, por concepto y versatilidad, sigue teniendo muy pocos rivales reales en el mercado.