La controvertida decisión de la FIFA de habilitar al goleador de Estados Unidos, Folarin Balogun, a jugar contra Bélgica pese a tener una tarjeta roja no es la primera medida discrecional —que se apoya en una atribución del organismo en su carta interna— en este mismo mundial. Cristiano Ronaldo fue bendecido con el mismo poder discrecional de la Asociación Internacional de Fútbol cuando usó el artículo 27 para perdonarle una roja al portugués.

Esa medida le permitió al astro jugar sin problemas en esta Copa del Mundo. Había recibido una roja en las eliminatorias contra Irlanda y una suspensión de tres partidos.

Ronaldo recibió la roja debido a una expulsión por conducta violenta luego de propinarle un codazo sin pelota al defensor Dara O’Shea durante el partido entre Portugal e Irlanda, disputado en Dublín. El Código Disciplinario de la FIFA estipula un castigo mínimo de tres encuentros para este tipo de agresiones físicas.No obstante, al poco tiempo, ese mismo organismo decidió aplicar ese artículo y solo obligó al delantero a cumplir la sanción efectiva de la pena frente a Armenia en la última jornada de la clasificación europea.

Las otras dos fechas de parate, en tanto, quedaron supeditadas a algo así, y tal como a veces ocurre en casos judiciales, como a un período de prueba. Si Ronaldo mantiene una buena conducta y no reincide en una falta similar, no tendría que cumplir estas dos fechas adicionales, de ahí que pudo, hasta ahora, jugar en el Mundial sin problemas.Hay otro antecedente, el del brasileño Garrincha en el Mundial 62Anteriormente al caso de Ronaldo, el único antecedente histórico similar al de Balogun en Copas del Mundo sucedió en el Mundial de Chile 1962, cuando se le retiró la tarjeta roja al brasileño Garrincha luego de ser expulsado en semifinales contra Chile.

Con esa medida oficial, pudo jugar y ganar la final para darle el bicampeonato a la verdeamarela.Noticia en desarrollo