Las 24 horas de guardia de un abogado de oficio: «La justicia gratuita no puede sostenerse sobre nosotros»

Durante el servicio de guardia, la incertidumbre es la única certeza con la que conviven los abogados del turno de oficio. A partir de las diez de la noche, el aviso puede producirse a cualquier hora.
Y, cuando ocurre, el letrado toma nota de una dirección. No importa si se trata de un robo, una estafa informática o una agresión sexual: en cuestión de minutos debe personarse en la comisaría, cuartel o juzgado indicado, donde conocerá al detenido y el presunto delito que se le imputa.
A partir de ahí, su cometido es prestar la mejor asistencia posible al investigado.«Después de cada guardia piensas en dejarlo. Pero esto se lleva en la sangre».
Quien habla acumula treinta años como abogado penalista del Turno de Oficio Madrileño. Ha asistido a cientos de detenidos, recorrido de madrugada dependencias policiales de toda la capital y pasado incontables horas esperando en los juzgados para garantizar un derecho que, recuerda, «no es un privilegio, sino una garantía constitucional».
Fernando de Lara Moreno se colegió en 1996, año en que entró en vigor la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita, que consolidó el modelo actual del turno de oficio. Desde entonces, este sistema ha realizado más de seis millones y medio de actuaciones en la Comunidad de Madrid: sólo en 2025 efectuó 162.673 designaciones de abogado y llevó a cabo 120.184 asistencias a personas detenidas y víctimas.Recién licenciado, De Lara Moreno optó por especializarse en derecho penal y ejercer como abogado de oficio.
Al comienzo fue una forma de adquirir experiencia y abrirse camino en la profesión, asimismo de obtener unos ingresos que, admite, «nunca han estado a la altura del trabajo que exige este servicio». Pero la asistencia gratuita, expresa, ofrece una experiencia que difícilmente se consigue en un despacho. «Todo sucede sobre la marcha.
Nunca sabes qué va a decir un testigo, un policía o un investigado, y apenas cuentas con margen para preparar la defensa. Se debe reaccionar con rapidez.
Eso es lo que me apasiona», explica a ABC luego de su último servicio de guardia. En menos de 24 horas, el letrado ha prestado asistencia a cinco detenidos: dos en las dependencias policiales del distrito de Salamanca y otros tres en los juzgados de la plaza de Castilla.Noticia relacionada general No No La Justicia gratuita en Madrid triplica sus asistencias y alcanza seis millones de casos Enia GómezLa guardia comienza a las diez de la noche. «La mayoría de las asistencias llegan de madrugada», explica.
La primera intervención de la jornada tiene lugar en la comisaría de Policía del distrito de Salamanca. En esta ocasión, la llamada llega alrededor de las ocho de la mañana.
El detenido llama la atención de nuestro jurista: se encuentra descalzo, sin camiseta y vestido únicamente con un pantalón corto. Según el atestado policial, se trata de una persona indocumentada que se encontraba bajo los efectos del alcohol o de sustancias estupefacientes.
Caminaba por la vía pública con un altavoz a gran volumen y terminó enfrentándose a los agentes cuando le pidieron que bajara la música. No hay dos casos iguales, pero el 'modus operandi' es similar.
El jurista, luego de personarse en la dirección indicada, se identifica como abogado del turno de oficio y solicita acceso al detenido luego de haber recabado información del atestado policial: qué se le imputa, en qué circunstancias tuvo lugar la detención y qué diligencias están previstas. No siempre dispone de mucho tiempo ni de toda la documentación.
Allí, en una de las salas de la comisaría, sin presencia policial, el letrado escucha su versión, le explica su situación procesal, sus derechos y las posibles consecuencias, a la vez que comienza a perfilar una estrategia de defensa.El abogado penalista Fernando de Lara Moreno, frente a los juzgados de la plaza de Castilla Tania SieiraNada más asistirle, una segunda llamada cita a nuestro abogado en la misma comisaría. El segundo caso corresponde con una mujer investigada por el presunto alquiler fraudulento de viviendas ocupadas.
Luego de prestar declaración, el detenido puede quedar en libertad o ser puesto a disposición judicial. También puede optar por acogerse a su derecho a no declarar, como ocurre en estos dos casos, cuyos arrestados quedan en libertad luego de la práctica de las diligencias. «No es lo habitual», matiza De Lara Moreno. «Lo normal es que pasen a disposición judicial y tengas que continuar con ellos al día siguiente en el juzgado.
Hablamos de guardias de 24 horas, pero a veces pueden alargarse hasta las 48 o incluso las 72 horas, sin contar que el juicio de un detenido al que asististe durante la guardia puede señalarse hasta dos años después».Con los dos detenidos de la comisaría del distrito de Salamanca, De Lara Moreno invierte alrededor de dos horas, una guardia que describe como «cómoda» y relativamente corta en comparación con otras. No obstante, la mañana no ha hecho más que empezar.
Hacia las diez pone rumbo a los juzgados de la plaza de Castilla. Allí le aguardan otras tres asistencias a declaraciones: una por un presunto delito de abandono de familia, otra por un robo y una tercera por un delito de lesiones.La carga media de trabajo por abogado de oficio ha aumentado un 51% durante la última décadaDe Lara Moreno sale de los juzgados de la plaza de Castilla alrededor de las dos de la tarde.
Cinco asistencias completan el máximo previsto para esta guardia sin detenidos. A diferencia de la comisaría, en el juzgado hay un componente más técnico y procesal, pero sigue predominando la urgencia: todo se resuelve en cuestión de horas y con escasa preparación previa. «Nos entregan el expediente antes de entrar», apunta.
Esa capacidad de improvisación, asegura, es precisamente una de las grandes diferencias entre el turno de oficio y muchos despachos privados. «Podemos encontrarnos una entrada y registro, una rueda de reconocimiento, un detenido extranjero, una asistencia en la Audiencia Nacional y un delito leve en la misma guardia. Estamos preparados para cualquier eventualidad».
A lo largo de su trayectoria, De Lara Moreno ha asumido la defensa de todo tipo de delitos: asesinatos, homicidios, tráfico de drogas, lesiones, robos con violencia, estafas, coacciones, abusos y agresiones sexuales, entre otros. De todos ellos, recuerda especialmente una rueda de reconocimiento en la que identificaron a su cliente como el autor de un robo.
No obstante, al comprobar las fechas, quedó acreditado que, cuando se cometieron los hechos, el investigado se encontraba en prisión. «Son situaciones que te llaman mucho la atención, te hacen cuestionarte en sí el funcionamiento de todo», reflexiona.Aumento de las agresiones sexualesEl abogado explica que la mayoría de los asuntos que ha atendido durante las guardias del turno de oficio corresponden a procedimientos abreviados, robos y delitos relacionados con el tráfico de drogas. No obstante, asegura que en los últimos años ha percibido un notable incremento de las agresiones sexuales y de las estafas cometidas a través de internet.
A su juicio, la delincuencia evoluciona al mismo ritmo que la sociedad y la legislación. «Va variando conforme cambia el Código Penal y conforme evoluciona la sociedad. Delitos relacionados con internet, el 'sexting', el 'bullying' o las redes sociales no existían en 1996 porque ni siquiera había internet», señala.Esa percepción coincide con los datos que recoge el informe 'Tres décadas de Justicia gratuita en Madrid', elaborado y publicado recientemente por el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM), que reconstruye por primera vez la evolución completa del servicio desde la aprobación de la ley.
Uno de los cambios más significativos se observa en los asuntos relacionados con la violencia de género. Las designaciones vinculadas a esta materia han pasado de 2.793 en 2003 a 13.874 en 2025, lo que supone un incremento cercano al 400%.
También han crecido de forma notable los procedimientos de extranjería, en paralelo al aumento de la población foránea en la Comunidad de Madrid. Pese a esta transformación del perfil de los asuntos, el Derecho Penal continúa siendo el principal ámbito de actuación del turno de oficio.Para De Lara Moreno, el turno de oficio representa «el rostro más humano de la abogacía», siendo esa la principal razón por la que continúa prestando este servicio.
No obstante, advierte de que el sistema atraviesa un momento de gran presión . Así lo demuestra el anterior estudio: el número de guardias de 24 horas organizadas se ha triplicado, de 13.066 en 2001 a 37.125 en 2025, la cifra más alta de toda la serie histórica.
Al mismo tiempo, el número de abogados adscritos al turno de oficio ha disminuido un 11,9% respecto al máximo alcanzado en 2016, al pasar de 5.419 letrados a 4.777 en 2025. Como consecuencia, la carga media de trabajo por abogado ha aumentado un 51% durante la última década.«Se nos exige una calidad que no va proporcionada con lo que viene a ser el salario.
No pedimos privilegios; exigimos dignidad profesional y respeto institucional. La Justicia gratuita no puede sostenerse sobre el sacrificio permanente de los abogados de oficio.
No hacemos caridad», afirma De Lara Moreno, que, aunque asegura que «servir a la Justicia es un honor», insiste en que «ejercerlo con dignidad debe ser un derecho».
Información de ABC (España). Edición y redacción: Noticias Today.
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