La manifestación del Orgullo de Madrid, la más multitudinaria de Europa y un referente global, da sus primeros pasos bajo el lema “¡A las calles con orgullo! Disidencia y resistencia”.

Está prevista la asistencia de más de un millón de personas y un centenar de bloques, convocados por distintas entidades, que reclaman la aprobación de un pacto de Estado contra los discursos de odio en plena ola ultra y ante el riesgo de involución. “Cuestionar los derechos del colectivo es el primer paso para dinamitar la democracia”, afirma Paula Iglesias, presidenta de la Federación Estatal LGTBI+ (Felgtbi+), que organiza esta cita junto a Cogam. Medio centenar de carrozas prueban ya sonido y ultiman su decoración para sumarse a la cola de la marcha con su habitual carácter festivo.

Casi 6.000 agentes de policía custodian el recorrido, que desde esta mañana ha provocado cortes y restricciones en algunas de las principales vías de la capital. La estación de metro de Sol permanece cerrada hasta mañana.Seguir leyendo