Todos los ciclistas de la zona, locales o pixapins, han pasado por aquí alguna vez. Fitor es una preciosa iglesia del siglo X que solo celebra una misa al año, el 31 de diciembre.

El resto de los días es una fantástica postal en el corazón de las Gavarres que justo al lado, compartiendo pared, guarda un restaurante que desde el 2022 regenta Santi Cambil. El incendio que empezó la mañana del jueves les pilló en casa.

Sobre las diez vio una columna de humo por encima del campanario. “Parecía niebla, pero no podía ser porque había tramuntana”. Luego creció y cambió de color.

Ya lo vio claro. Era el fuego que este viernes ya se ha llevado por delante más de 2.400 hectáreas de este espacio natural del Empordà.

Por suerte para él, el viento arrastró las llamas hacia el otro lado, pero llegó a tenerlas a poco más de un kilómetro. “Si hubiera empezado un poco más hacia el este, me habría pasado por encima”. Seguir leyendo...