La Contraloría General de la República (CGR) otorgó una prórroga de 20 días –de los 30 que fueron solicitados– a Juan Gregorio Escobar Núñez, exconcejal colorado de Ybycuí y suegro del exsenador cartista Hernán David Rivas. El político tiene luz verde para intentar responder a seis observaciones preliminares detectadas luego de el examen de correspondencia de sus bienes.

Según el informe oficial, el exedil y su esposa Silvina Franco aparecen en los papeles como los propietarios de una imponente y lujosa residencia ubicada en Lambaré, donde en la actualidad reside Rivas junto a su familia. El ente de control había otorgado inicialmente un plazo de 10 días hábiles el 11 de mayo pasado para que Escobar presentara su descargo.

Al vencerse el periodo el 28 de mayo, el investigado solicitó un mes de gracia. Finalmente, la CGR le concedió 20 días, un plazo definitivo que se cumple la próxima semana.

Una de las principales inconsistencias que la Contraloría exige aclarar es el origen de los fondos para adquirir el lote donde se erige la mansión, situada en el exclusivo barrio cerrado “Paseo de Los Mangos” en Lambaré. En los registros del Servicio Nacional de Catastro (SNC), Escobar Núñez y su esposa, Silvina Franco, figuran como dueños del terreno.

Lo escandaloso del caso es que no existen rastros financieros sobre cómo pagaron por él. En su declaración jurada del 16 de marzo de 2022, el exconcejal declaró haber comprado el terreno de 800 metros cuadrados (en ese entonces sin construcción) por G. 748 millones en el año 2021.

No obstante, los antecedentes patrimoniales de Escobar no cierran debido a que en 2018, el político declaró tener apenas G. 10 millones en efectivo y G. 35 millones en ahorros (G. 45 millones disponibles en total), mientras que entre 2018 y 2022, el ingreso global de la pareja se mantuvo en G. 13 millones mensuales (sumando la remuneración de su esposa de G. 1.900.000). Por otro lado, el exconcejal tampoco reportó ningún crédito bancario o privado para financiar los G. 748 millones.

De hecho, sus deudas totales se mantuvieron intactas entre 2018 y 2021, promediando apenas los G. 96 millones. La construcción de la residencia inició a finales de 2022 y avanzó sin pausa hasta marzo de 2023, coincidiendo con la época en que Hernán Rivas se desempeñaba como diputado y representante ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM).

Luego de quedar a medio terminar, la obra se retomó con fuerza a finales de 2024 (ya con Hernán Rivas siendo senador y luego de dejar el JEM por el escándalo en torno a su título de abogado), dejando ver la envergadura del proyecto arquitectónico asentado en una cotizada esquina del complejo cerrado. La imponente edificación consta de dos plantas de diseño moderno, con amplias terrazas, galerías perimetrales y fachadas compuestas casi en su totalidad por enormes ventanales de vidrio templado.

En la planta baja destaca un sector diseñado exclusivamente para un área de eventos y quincho, que conecta de forma directa con una piscina. A la par de la prórroga otorgada a su suegro, el exsenador cartista Hernán David Rivas enfrenta un sumario por parte de la Contraloría General de la República (CGR) debido a la omisión en la presentación de su declaración jurada al renunciar a la Cámara Alta.

Asimismo, el exlegislador colorado se encuentra a las puertas de un juicio oral y público; está acusado por la supuesta producción mediata y uso de documentos públicos de contenido falso, a raíz de la sospecha en torno a la legitimidad de su título de abogado.