El Ministerio de Justicia comunicó este jueves el traslado del usurero luqueño Ramón Mario González Daher, condenado a 15 años de prisión por usura grave, lavado de dinero y denuncia falsa, y de su hijo, Fernando González Karjallo, quien cumple una condena de cinco años por lavado de dinero. Ambos fueron derivados al Centro Penitenciario de Reinserción Social Martín Mendoza, ubicado en Emboscada, como parte de las medidas para fortalecer la seguridad y el control dentro del sistema penitenciario.

Según la cartera de Estado, el operativo se llevó a cabo bajo estrictas medidas de seguridad y con apoyo de efectivos de la Policía Nacional. El procedimiento concluyó sin incidentes y se ejecutó en cumplimiento de la Resolución N.° 238/DGEP/2026.

El Ministerio explicó que la decisión fue resultado de tareas de investigación y monitoreo realizadas por la Dirección de Inteligencia Penitenciaria. De acuerdo con la institución, las alertas permitieron detectar y desactivar presuntos privilegios, asimismo del acceso a objetos prohibidos dentro del establecimiento donde ambos se encontraban recluidos.

Las autoridades señalaron que, a partir de ahora, los condenados quedarán sometidos al régimen de seguridad y disciplina vigente en el penal de Emboscada. La cartera de Justicia remarcó que mantiene una política de “tolerancia cero” frente a cualquier intento de vulnerar el orden en los establecimientos penitenciarios.

En ese contexto, indicó que continúan abiertas las investigaciones administrativas para determinar cómo ingresaron los objetos prohibidos y establecer eventuales responsabilidades dentro de la cadena de custodia. El Ministerio advirtió que, si se comprueba complicidad, facilitación o negligencia de funcionarios penitenciarios, se aplicarán las sanciones disciplinarias y las acciones legales previstas en la legislación vigente.

El traslado de González Daher y su hijo se produce luego de reiterados hallazgos de teléfonos celulares en su poder. En enero de 2025 fueron incautados diez teléfonos celulares durante un procedimiento en la Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo.

Luego de ese operativo, ambos fueron trasladados a la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza (UPIE). No obstante, en junio de este año volvieron a ser encontrados dos teléfonos iPhone: uno en la celda de Ramón González Daher y otro en la de Fernando González Karjallo, pese a los controles implementados en ese establecimiento. f A estos antecedentes se suma que, en mayo de este año, una víctima volvió a ratificar una denuncia según la cual Ramón González Daher y su hijo continuaban realizando presuntas extorsiones desde la prisión.

Ese caso se encuentra entre los elementos que motivaron las tareas de inteligencia penitenciaria y las investigaciones que siguen en curso para determinar si existieron nuevas irregularidades o eventuales redes de apoyo dentro del sistema carcelario.