¿Cuántas compras a plazos son demasiadas? Lo que debe revisar antes de asumir otra cuota

Pasar una compra a plazos puede sentirse como un alivio. En lugar de asumir de golpe un gasto importante —como la adquisición de un celular, un viaje o un electrodoméstico— el monto se divide en cuotas que parecen más fáciles de manejar.Usadas con planificación, las compras a plazo pueden ser una herramienta útil para adquirir bienes o servicios necesarios sin afectar de un solo la liquidez.
El problema aparece cuando se acumulan varias cuotas pequeñas que, juntas, empiezan a comprometer la liquidez mensual. Una cuota mensual de ¢35.000 por aquí, otra de ¢20.000, una más de ¢30.000 y quizá ¢15.000 adicionales por ropa o regalos pueden parecer montos pequeños por separado, pero juntos pueden transformarse en una carga importante.Entonces, ¿cuántas compras a plazos son demasiadas?
No existe un número exacto. Para una persona, cuatro compras que suman ¢100.000 al mes pueden ser manejables; para otra, esa misma cifra puede representar un problema.
Todo depende de su ingreso, su estabilidad financiera y del resto de sus obligaciones.En Costa Rica, hay bancos que ofrecen a sus tarjetahabientes de crédito la posibilidad de trasladar compras a cuotas fijas. El proceso suele ser sencillo: primero se realiza la compra y luego, ya sea desde la aplicación o mediante una llamada a la entidad, se solicita convertirla en pagos mensuales.Dependiendo del banco, esta opción puede requerir un monto mínimo de compra y el cobro de una comisión, que varía según el plazo elegido.
El cuidado a tenerEn ocasiones las personas pueden perder de vista cuánto de su ingreso futuro ya está comprometido e incluso es posible que no logren pagar esas cuotas a tiempo o que dejen de cubrir gastos básicos —como alimentación, servicios, transporte, salud o vivienda— para cumplir con los pagos.Como regla práctica, cuando el pago total de las cuotas de deuda —incluidas compras a plazo y otras obligaciones— supera el 35% del ingreso disponible, la persona entra en una zona de vulnerabilidad financiera, expresó Josué Rodríguez, CEO y fundador de la firma de asesoría Sirú Financiero. “Si ese porcentaje se acerca o supera el 60%, podemos hablar de un nivel de sobreendeudamiento grave, porque buena parte del ingreso queda comprometido antes de cubrir adecuadamente las necesidades del hogar”, mencionó.Por su parte, Carlos Vásquez, fundador de Quantum Coaching Group, conferencista y capacitador en finanzas personales, consideró que las deudas de consumo no deberían representar más del 10% del ingreso mensual. Por ello, es importante tener presente que el salario no debe estar destinado únicamente a pagar deudas; también tiene que alcanzar para vivienda, alimentación, transporte, emergencias, ocio y ahorro.En este punto, asimismo, no basta con preguntarse si se puede asumir una nueva cuota; también es necesario valorar si podrá sostenerse junto con todas las obligaciones financieras ya existentes.Recomendaciones antes de pasar una compra a plazosAntes de pasar una nueva compra a plazos, vale la pena hacerse preguntas como: ¿Realmente necesito financiar esto?
¿Cuántas cuotas activas tengo hoy? ¿Puedo pagarla sin desordenar mi vida financiera?
Si mañana surge una emergencia, ¿podría seguir pagando el nuevo financiamiento?Adicionalmente, se recomienda sumar todas las cuotas mensuales antes de realizar una nueva compra a plazo. Si se puede manejar la cuota dentro del presupuesto, pagar a tiempo y no sacrificar gastos esenciales, esta modalidad puede ser más conveniente que otras deudas de mayor plazo o con intereses más altos.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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