El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) sospecha que la presunta organización criminal liderada por Edwin López Vega, alias Pecho de Rata, tenía una pista improvisada de aterrizaje en Cahuita, Limón, para recibir cargamentos de cocaína, procedentes de Sudamérica.El expediente judicial del Caso Riverside, del cual La Nación tiene una copia, señala que la pista se ubicaría en una propiedad de 21,9 hectáreas que está a nombre de la sociedad anónima LACJ del Caribe, de acuerdo con el Sistema Nacional de Información Territorial (SNIT), del Instituto Geográfico Nacional (IGN).El presidente de esa sociedad, Luis Ángel Valerio Quesada, negó a este periódico, en una llamada telefónica, la existencia de tal pista, así como cualquier relación con Pecho de Rata o alguien de su aparente organización criminal.Alegó que lo que existe es un camino de larga data en la comunidad de Carbón Dos, el cual comunica con la Unión de Bribri, en un área que él poco a poco ha ido loteado al tiempo que ha vendido terrenos; en la actualidad, solo le quedan dos fincas pequeñas.“Absolutamente no, eso está en el puro pueblo. Nada que ver.

Eso se ha vendido en propiedades pequeñitas y yo ya casi no tengo nada ahí. Eso nada que ver, es algo absolutamente tonto, perdón la palabra.”Ese camino es viejísimo, por años, años y años que atraviesa esa zona, es público. (...) Quien inventó eso lo hizo por inventar alguna idiotez, porque nada que ver.

Eso es pequeño, está pegando al pueblo. La topografía nada que ver, absolutamente nada que ver con eso.

Ahí no se puede instalar nada. (...) Planito es muy poco lo que hay ahí y no da“, argumentó Valerio, de 81 años.En el Registro Nacional, consta que las propiedades que rodean la supuesta pista y el aparente camino fueron adquiridas en los últimos tres años por ciudadanos de Estados Unidos, Canadá, Austria y Bélgica, según constató una periodista de este diario.Visita a Carbón DosEl pasado viernes, un equipo de La Nación visitó Carbón Dos y constató el estado actual del área deforestada donde se habría ubicado la supuesta pista.Al elevar un dron, se pudo observar un camino en zigzag que termina en una línea recta. No obstante, a ambos lados se observa vegetación crecida y muchos árboles.

Es un terreno montañoso, no una planicie.Cerca, hay dos pequeñas edificaciones que, según el OIJ, se habrían usado para almacenar la droga, y una torre eléctrica. No se visualiza ningún tipo de actividad económica o ganadera.

Tampoco se observó un constante movimiento de personas.La toma área contrasta con una imagen satelital de Google Earth de diciembre del 2023, donde el camino se veía más nítido y la deforestación era más evidente. Dos años antes, en el 2021, el camino no se visualizaba en la misma plataforma.

Entre ambas fechas, no hay más imágenes y tampoco a posteriori.Ese tramo recto medía unos 180 metros de largo y cinco metros de ancho hace tres años, si se calcula su distancia con la imagen satelital del 2023 y la herramienta para medir áreas que facilita el Sistema Nacional de Información Territorial (SNIT), del Instituto Geográfico Nacional (IGN).Mientras, el camino en zigzag que da acceso a esa recta medía otros 570 metros.