Descentralizar el Perú, una tarea impostergable

En Argentina suelen decir que Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires. En el Perú decimos que Dios es peruano, pero sus oficinas están en Lima.
Detrás de esta expresión se esconde el centralismo, una tarea pendiente que debemos afrontar.La semana pasada, en el Congreso Mundial de Minería, presentamos un caso de estudio sobre la creación de valor de largo plazo de Buenaventura y su contribución al desarrollo del Perú. Más allá del análisis académico, durante la conversación surgió nuevamente una preocupación que las últimas elecciones han hecho evidente: la descentralización es uno de los grandes desafíos del país.Descentralizar significa integrar al Perú generando oportunidades donde históricamente han existido brechas.
Se trata de una tarea compartida que exige inversión privada, un Estado más eficiente y visión de largo plazo.El modelo actual de gobiernos regionales merece una evaluación objetiva. La descentralización ha permitido transferir recursos y competencias, pero los resultados siguen siendo desiguales.
El Perú debe debatir seriamente la conformación de cinco o seis macrorregiones que sustituyan el esquema vigente, con el fin de aprovechar mejor los recursos y lograr una descentralización más eficiente.La minería es un ejemplo de que sí es posible impulsar la integración nacional, pues justifica la construcción de infraestructura, la generación de empleo y la dinamización de las economías locales en zonas donde otras industrias no llegan. En Buenaventura hemos vivido esa experiencia durante más de siete décadas, trabajando junto a comunidades y autoridades en ocho regiones del país.Don Alberto Benavides de la Quintana, mi padre, fundador de Buenaventura, lo expresó hace muchos años con claridad: “No podemos vivir de espaldas a la sierra ni a las zonas rurales de nuestro país”.
Y añadía que “la minería permite integrarnos, justifica la construcción de carreteras, electrificación, creación de colegios y acceso a la educación”. Esa visión continúa vigente.El Perú tiene las condiciones para lograrlo.
El BCR proyecta que la economía peruana crecerá un 3,4% en 2026, consolidando una expansión promedio de 3% anual para el próximo quinquenio. Los gobiernos regionales y locales seguirán recibiendo importantes recursos del canon y las regalías.
Contamos con proyectos en muchas regiones. La minería, la agroindustria, el turismo, el gas de Camisea y poner en valor Candamo son ejemplos de cómo el Perú puede integrarse mejor y generar oportunidades.¿Qué nos falta?
Asimismo de revisar el modelo actual de regiones, la tarea pasa por fortalecer la capacidad de gestión del Estado convocando a los mejores profesionales, simplificar procesos, modernizar la administración pública, impulsar asociaciones público-privadas, agilizar permisos y utilizar eficientemente los recursos públicos.Cada proyecto que se pone en marcha genera empleo y cada empleo genera oportunidades. Una nueva carretera, un centro de salud, un colegio son obras que nos acercan más al Perú que todos queremos.
El apoyo a las universidades, y en especial a las nacionales, es vital. La descentralización, pues, requiere un esfuerzo compartido entre autoridades, academia, empresa privada y sociedad civil.Las palabras de don Alberto siguen marcando ese camino.
Integrar al Perú es una tarea impostergable del próximo gobierno, pero también de todos los que trabajamos para sacar adelante al país desde nuestros respectivos sectores. Aprovechar el potencial de las regiones dependerá de la capacidad para trabajar juntos, dejando de lado los colores políticos y priorizando el bienestar de los peruanos.
Información de El Comercio (Perú). Edición y redacción: Noticias Today.
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