Lefebvrianos ignoran petición de León XIV y desafían a la iglesia católica

La Fraternidad San Pío X consagró ayer por su cuenta a cuatro nuevos obispos en una ceremonia en Suiza, un acto “cismático” según el papa León XIV, que provocó un “profundo dolor” en el Vaticano. En una ceremonia en la pradera suiza de Écne, adonde asistieron miles de fieles de todo el mundo, la comunidad consagró a cuatro obispos: dos franceses, un estadunidense y un suizo.
El superior general de la comunidad, el sacerdote Davide Pagliarani, expresó en su homilía que se trataba de un día “histórico”. Al seguir adelante sin la aprobación del Pontífice, los dos obispos con que contaba la comunidad y los cuatro obispos consagrados en la jornada quedan de hecho excomulgados de la Iglesia católica romana.
No obstante, al inicio de la ceremonia, el secretario general de la sociedad, Foucault Leroux, expresó que ellos consideraban “que todas las penas y censuras (...) son nulas y sin efecto”. El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, expresó a periodistas “el profundo dolor” sentido en el seno de la Iglesia ante estas ordenaciones que, según él, constituyen “un acto cismático” acompañado de “sanciones muy precisas”, como “la excomunión” de los obispos de la comunidad.
El papa León XIV había llamado a la Fraternidad a renunciar a su proyecto: “Les suplico desde lo más hondo del corazón: ¡reconsideren su decisión!”, les había escrito, subrayando que, en caso de “acto cismático”, los sacramentos —como el matrimonio o la confesión— administrados por los obispos ya no serían reconocidos por la Iglesia. La comunidad, fundada en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre (1905-1991), agrupa a unos 600 mil fieles, según estimaciones, que se rigen por una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica.
Los lefebvrianos consideran en su conjunto los avances de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II, defienden un modelo de sociedad patriarcal y un ideal de Estado teocrático. En 1988 el papa Juan Pablo II hizo un llamado similar a la Fraternidad para disuadirla de ordenar nuevos obispos.
Fue en vano. La ordenación provocó una excomunión inmediata, que fue levantada en 2009 por Benedicto XVI.
La Fraternidad San Pío X es influyente en ciertos círculos conservadores, y afirma estar presente en 77 países de seis continentes, con 751 sacerdotes, 264 seminaristas y cerca de 800 lugares de culto. “No hay nada cismático o contrario a la Iglesia en nuestras acciones. Esperamos que llegue el día en el que el Papa vea esto”, expresó a AFP el sacerdote Michel Rion, profesor de Teología en el seminario de Écône.
Con información de AFP. *mcam
Información de Excélsior (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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