El presidente José Raúl Mulino inicia su tercer año de gobierno con lo que parece un activo a sus espaldas: el pretendido control total de la Asamblea Nacional, que desde este miércoles 1 de julio preside la diputada oficialista Shirley Castañedas, militante de Realizando Metas (RM), el partido que lo llevó al Palacio de las Garzas. Consciente de su maniobra política, el mandatario agradeció a las bancadas que respaldaron a la diputada de Arraiján.

Lo hizo en la parte final de su informe a la Nación: “Le deseo a la presidenta Shirley Castañedas una gran gestión, cuidando la independencia de los poderes pero trabajando en unidad por el bien de Panamá. Igual hago extensivo a todas las bancadas que la apoyaron.

No se van a arrepentir”. Horas antes del gran día, Mulino se reunió en la Presidencia de la República con los ocho diputados de Cambio Democrático (CD), cuya mayoría respaldó hace un año a Jorge Herrera para la presidencia del Legislativo, acción que consolidó la derrota de Castañedas en aquel momento.

Lea aquí: ¿Se ratifica el respaldo a Shirley Castañedas? Mulino se reúne con CD, la víspera de la elección en la Asamblea Esta vez, por si acaso, el oficialismo se encargó de armar la hoja de ruta para la toma del Palacio Justo Arosemena, un poder del Estado que aporta capital político alimentado por millonarios recursos económicos: más de $110 millones en presupuesto, cerca de 5,700 funcionarios en planilla, y la posibilidad de sacar adelante reformas judiciales, fiscales, sociales, laborales o electorales sin contratiempos ni mayor debate.

Después del encuentro con Mulino, el diputado Manuel Cohen se encargó de pregonar uno de los logros de la reunión: él sería el primer vicepresidente de la Asamblea. Y así fue, en la elección donde Castañedas se puso la corona presidencial, también se eligió a Cohen para ese puesto y a Manuel Cheng, de la libre postulación, para segundo presidente.

Que el presidente de la República cabildeara los votos para la diputada abogada del expresidente Ricardo Martinelli, incentivó los reproches de algunos diputados de oposición. Patsy Lee fue una de esas voces. “Yo veo la foto y veo al director nacional de presupuesto allí, veo al ministro de la Presidencia, vemos a los asesores, las manos derechas del propio presidente”, criticó Lee.

La diputada se refiere a Aurelio Mejía, director de presupuesto del Ministerio de Economía y Finanzas. El hombre encargado de decidir cuánto y cuándo recibe cada institución del Estado, incluidas las partidas discrecionales que permiten distribuir fondos públicos con relativa libertad en determinados fortines oficialistas.

A su juicio, el encuentro mandó un mensaje erróneo para la ciudadanía y evidenció el intento de “torcer brazos” en lugar de buscar una colaboración armónica. De hecho, la diputada Janine Prado, de Vamos, habló de los pesos y contrapesos necesarios en un estado de derecho y acusó al presidente de la República de poner en entredicho la separación de poderes. “Lo que no puede convertirse en costumbre es que la voluntad de la Asamblea se construya fuera de este hemiciclo.

¿Y por qué lo digo? Porque hemos visto la injerencia del Presidente de la República, es decir, del Ejecutivo, quien desde hace semanas ha emprendido un arduo proceso de búsqueda de votos en favor de la candidatura oficialista, dejando la famosa separación de poderes solamente en palabras y los hechos demuestran lo contrario”, expresó.

El triunfo de Castañedas se daba por sentado en el Palacio Justo Arosemena. La coreografía estaba armada de antemano y ella celebró antes de que se contaran los votos.

Cuando entró al hemiciclo, se paseó curul por curul entre abrazos, besos y fotos de sus colegas. En las gradas, una sección fue reservada para los invitados del partido RM.

Detalles menores que dicen mucho. La abogada de Martinelli, asilado en Colombia para eludir la condena por blanqueo de capitales del caso New Business, la abogada de Jorge Camargo Clarke, alias Cholo Chorrillo, la abogada de otro grupo de narcotraficantes es ahora la jefa del Legislativo, el poder del Estado que podría impulsar una ley de amnistía a Martinelli. “No sé si el presidente Mulino ha entendido el alcance de lo ocurrido, el haber puesto a Castañedas de presidenta de la Asamblea, y el haber pactado con el PRD”, preguntó Mónica Palm, subdirectora de La Prensa en Las claves del 1 de julio, un análisis posterior a la elección que está disponible en YouTube.

Sabrina Bacal, politóloga y columnista de este medio, complementó el planteamiento. “Bien que lo ha entendido porque lo trabajó. Buscó los votos”.

Asimismo de la toma del Legislativo por parte del Ejecutivo, este 1 de julio también dejó en evidencia la ausencia de una oposición coherente y articulada, incapaz de construir consensos incluso frente a una votación que redefinía el equilibrio de poderes. La abogada Ana Carolina Rodríguez, otra de las panelistas de Las claves del 1 de julio, recordó que la primera evidencia que vio de una oposición débil fue cuando todas las bancadas se reunieron con el presidente Mulino, al inicio del gobierno, “como si él no acabara de alzar las manos con un prófugo de la justicia asilado en Colombia (Martinelli)”.

En el mismo espacio, José Isabel Blandón, exalcalde de Panamá y excandidato presidencial, advirtió que la activa participación de Mulino para asegurar la elección de Shirley Castañedas solo puede interpretarse como una señal de acercamiento hacia el expresidente Ricardo Martinelli. A su juicio, si aún no existe un acuerdo entre ambos, al menos el mensaje es claro: “conversemos”.