La recaudación cayó 7,4% en junio tras el rebote de mayo

La recaudación tributaria volvió a caer en junio y dejó atrás el alivio que había mostrado en mayo. Los ingresos tributarios alcanzaron los $20,02 billones, con un incremento nominal interanual de 23,7%, que, descontada una inflación estimada de 1,9% para el mes, equivale a una caída real de 7,4%, según el cálculo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige Nadín Argañaraz.El dato revirtió la mejora observada en mayo, cuando la recaudación había crecido 1,7% en términos reales y había puesto fin a una racha de nueve meses consecutivos de caídas.No obstante, el análisis del Iaraf mostró que el deterioro no obedeció únicamente al desempeño del comercio exterior.
Si se excluyen los tributos vinculados a las exportaciones e importaciones, la recaudación también habría caído 4,3% real interanual, lo que reflejó que la debilidad alcanzó a buena parte de los principales tributos.Desde la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) atribuyeron el resultado, en primer lugar, al menor ingreso por derechos de exportación. El organismo explicó que en junio de 2025 se habían registrado ingresos extraordinarios por tratarse del último mes de vigencia de una reducción temporal de alícuotas, lo que elevó la base de comparación.
Asimismo, este año continuaron vigentes menores derechos de exportación para productos como soja, trigo y maíz, a lo que se sumó una nueva reducción para el trigo desde junio.La desaceleración de las importaciones, luego del fuerte crecimiento registrado un año atrás, también afectó la recaudación de los tributos aduaneros.A eso se agregó un factor de calendario. ARCA indicó que la prórroga excepcional del vencimiento para la presentación y el pago de las declaraciones juradas de Ganancias y Bienes Personales correspondientes al período fiscal 2025 para personas humanas trasladó parte de la recaudación prevista para junio hacia julio.Para Gabriel Caamaño, economista de la consultora Outlier, el dato de junio muestra que la mejora observada en mayo fue transitoria. “En la comparación interanual no hay mucho cambio: salió el efecto extraordinario de Ganancias y volvió a dar una caída”, aseveró.
Según explicó, el peor desempeño se concentró en los derechos de exportación y en los aranceles de importación, dos tributos que afectan especialmente las cuentas de la Nación porque no son coparticipables. “En derechos de exportación influyó el adelantamiento de liquidaciones de soja del año pasado, cuando se desarmaron stocks por la rebaja transitoria de retenciones. En los aranceles pesó la menor cantidad de importaciones”, indicó Caamaño.Bajo el supuesto de una inflación mensual de 1,9%, el tributo que más cayó fue derechos de exportación, con un desplome real de 45,9% interanual, producto de la reducción de la carga tributaria sobre el sector agropecuario y de la elevada base de comparación.La segunda mayor caída correspondió a los impuestos internos, que retrocedieron 19,7% en términos reales.
Detrás se ubicó el impuesto a las Ganancias, con una baja de 16,7%, afectado principalmente por la postergación del vencimiento de las declaraciones juradas de personas físicas. En el otro extremo, los tributos que mostraron el mejor desempeño fueron el impuesto a los combustibles, con un incremento real de 27,6% impulsado por las actualizaciones del gravamen, y Bienes Personales, que avanzó 9,5%.Los impuestos más vinculados al nivel de actividad también reflejaron un comportamiento débil.
El IVA neto de devoluciones y reintegros —el principal tributo del sistema— registró una caída real de 4% respecto de junio del año pasado. En tanto, los aportes y contribuciones a la seguridad social descendieron 2,9% en términos reales, una evolución que, según Argañaraz, estuvo explicada por el comportamiento del salario real y del empleo formal.Caamaño observó, no obstante, una señal algo más alentadora en algunos indicadores tributarios vinculados a la actividad. “Si uno quiere ilusionarse con alguna mejora, el IVA DGI y el impuesto sobre los créditos y débitos, ajustados por inflación y por estacionalidad, mejoraron frente al mes anterior después de dos meses de caídas marcadas.
No son los indicadores de actividad que más me gustan, pero muchos los suelen mirar”, concluyó.El deterioro también se observó al analizar el primer semestre en su conjunto. De acuerdo con los cálculos del Iaraf, la recaudación tributaria nacional total acumuló una caída real de 5,3% frente al mismo período de 2025.La distribución de esa pérdida fue dispar.
Los recursos que permanecen en manos del Gobierno nacional registraron una baja de 6,4% real, mientras que los fondos coparticipados a provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) descendieron 3%.Expresado en pesos constantes de junio de 2026, esto implica que la Nación dejó de percibir el equivalente a $5,32 billones respecto del primer semestre del año pasado, mientras que las provincias y la Ciudad resignaron otros $1,21 billones. En conjunto, la pérdida de recursos alcanzó los $6,53 billones en términos reales durante los primeros seis meses del año.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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