SAN JUAN.— Se terminó la etapa de Edinson Cavani en Boca. El delantero uruguayo firmó este miércoles la rescisión de su contrato y puso punto final a un ciclo de tres años que inició con una enorme expectativa, pero que terminó condicionado por las lesiones y un rendimiento que nunca alcanzó la regularidad esperada.

El Matador, de 39 años, disputó 81 partidos con la camiseta xeneize y convirtió 28 goles desde su llegada, a mediados de 2023. Su mejor versión se vio durante 2024, cuando anotó 20 tantos en 39 encuentros y fue una de las principales figuras del equipo.

No obstante, tanto en su primer semestre como en el tramo final de su estadía quedó en deuda. En sus comienzos aportó un gol clave frente a Palmeiras, por las semifinales de la Copa Libertadores, y en el último año prácticamente no pudo competir por los persistentes problemas físicos.

Durante 2026, Cavani solo jugó dos partidos, frente a Platense y Racing, ambos en febrero. A partir de entonces, una lesión lumbar lo marginó de las canchas y ni siquiera dos bloqueos en la zona afectada le permitieron volver a la actividad.

La intención del goleador era continuar en Boca, recuperarse y despedirse de otra manera. Pero la llegada de Rodolfo Arruabarrena como entrenador cambió el escenario.

El nuevo cuerpo técnico decidió prescindir de los futbolistas que no podían ser tenidos en cuenta por cuestiones físicas o deportivas, y Cavani pasó a integrar la lista de jugadores que dejaron el plantel, junto con Ander Herrera, Lucas Janson, Agustín Martegani, Juan Barinaga, Marcelo Weigandt, Nicolás Orsini, Juan Ramírez, Marcelo Saracchi, Mauricio Benítez y Ariel Molas. De todos modos, la rescisión con Boca no significa el final de su carrera.

Cavani pretende recuperarse y seguir jugando. En ese contexto, Danubio, el club donde inició su camino como profesional, ya le abrió las puertas para un posible regreso y cerrar su trayectoria en el fútbol uruguayo.