Miles de noruegos se reunieron ayer y crearon una enorme celebración ‌con el “remo vikingo” por ‌las ⁠calles de Oslo, después de que su selección se clasificara para los octavos de final del Mundial (2-1 ante Costa de Marfil), ​en una ⁠noche de ⁠júbilo desenfrenado que, también, dejó destrozos en los trenes del ​metro y en las calles de la ciudad. Una inmensa ‌multitud vestida de rojo, azul y ​blanco se extendió desde el Palacio ​Real a lo largo de cientos de metros por la calle Karl Johans, la principal de la ciudad, realizando el movimiento sincronizado de remo que se ha convertido en el sello distintivo de los aficionados noruegos ​en los partidos mundialistas.Como en cada triunfo durante la Copa del Mundo, los futbolistas celebraron junto a sus hinchas con una canción tradicional inspirada en la herencia histórica del país nórdico.

Con un mazo en una mano y un tambor, el mediocampista y capitán, Martin Ødegaard, marcó el inicio del festejo. Primero golpeó dos veces el instrumento y recibió la respuesta de sus compañeros que, a la vez, comenzaron a mover los brazos simulando la acción de remar.

Luego de una breve pausa, Ødegaard convocó a los hinchas para que se sumaran a la secuencia desde las tribunas. Cuando el capitán retomó el ritmo, jugadores y aficionados respondieron al unísono.

La coreografía se fue acelerando durante varios segundos hasta desembocar en una celebración general.La ceremonia es conocida como Remada Vikinga. Está inspirada en los orígenes vikingos de Noruega y reproduce el movimiento de los remeros que impulsaban las embarcaciones.El “remo vikingo” en las calles de Oslo🚨 LIVE: Oslo is doing a massive Viking Row right now after Norway beat Ivory Coast 🇳🇴🔥 pic.twitter.com/cYJQnbm5ac— Sports on Predict (@predictdotsport) June 30, 2026Noruega venció a Costa de Marfil y decenas de miles de aficionados salieron a las calles de Oslo para celebrarlo.

Allí también hubo festejos remando. Cerca del Palacio Real, algunos hinchas demasiado entusiastas arrancaron plantas y derribaron postes y vallas. “No me atrevo a pensar en lo que pasará si llegamos hasta la final”, declaró el jardinero real ‌Ole Johan Hildre a la cadena noruega NRK.Las autoridades de transporte tuvieron que ⁠retirar vagones de metro del servicio para repararlos después de ‌que los aficionados arrancaran carteles publicitarios y abollaran los techos ⁠de los vagones durante los festejos posteriores ⁠al partido. “Es una pena que la gente se deje llevar tanto que afecte a nuestro material”, declaró Gina Scholz, responsable de comunicación de la empresa de transporte Sporveien, a los medios locales, aunque luego añadió: “Ha ‌sido una velada fantástica”.Más de ​dos millones de los cerca de 5,5 millones de habitantes de Noruega vieron el partido, según estimaciones de TV2, la cadena comercial que comparte los derechos del torneo.