Los jefes de las cinco fracciones legislativas protagonizaron un choque este martes, en el plenario de la Asamblea Legislativa, luego de que el vocero del Partido Pueblo Soberano (PPSO), Nogui Acosta, acusó al bloque democrático de incumplir el acuerdo alcanzado el viernes pasado, para consensuar el manejo de las casi 650 mociones presentadas al proyecto de ley para legalizar la minería a cielo abierto en Crucitas de Cutris, San Carlos.Frente a los reclamos del vocero oficialista, de que no había recibido ninguna propuesta de retiro de mociones por parte de los jefes de oposición, todos los voceros del bloque rechazaron las acusaciones. Algunos le señalaron que habían hecho gestiones directas con las asesorías oficialistas, e incluso, que había retirado varias mociones.Las acusaciones de Acosta las hizo al iniciar la sesión del plenario, este martes a las 3 p. m. “A esta hora, todavía no tenemos información de algunos de los jefes de fracción (que son cuatro) y, en algunos casos, ni siquiera hay una propuesta de cuántas mociones se van a retirar”, presionó.Acosta expresó que solamente una fracción, sin decir públicamente cuál, le había comunicado que retirarían 32 mociones.“Ese día (viernes) todos entendimos que la confianza era el elemento básico sobre el cual nos íbamos a sentar, pero no.

Aquí no hay un interés genuino de avanzar ni de decirle a Crucitas que le vamos a dar una solución, ni de que este país pueda contar con la riqueza ni de proteger el ambiente”, reclamó el oficialista, levantando la voz.Acosta adujo que el interés del oficialismo no está encontrando un reflejo en la oposición.En sintonía con los reclamos de Acosta, también hablaron los oficialistas Gréthel Ávila y Daniel Siézar, exigiendo y presionando a la oposición sobre la iniciativa de Crucitas.Oposición acusa irrespeto de Nogui AcostaComo ha sucedido ya varias veces desde el comienzo de este periodo parlamentario, figuras de la oposición acusaron un enojo desmedido de parte del vocero del gobierno, así como el desconocimiento de los acuerdos que realmente se tomaron el viernes.La primera en rechazar los ataques de Acosta fue Sigrid Segura, del Frente Amplio (FA), quien reconoció que ciertamente se habló de las mociones y ella le comentó a Acosta y a Juan Manuel Quesada, subjefe de Pueblo Soberano, que este martes se avanzaría con una propuesta de las mociones.“A mí me parece que es una falta de diálogo que venga hoy a pegar cuatro gritos como si no hubiera pasado nada”, reclamó Segura.El jefe de Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramírez, acusó directamente a Acosta de haber dicho una mentira, al afirmar que no hay voluntad de parte de Liberación para negociar sobre Crucitas.“La mentira tiene varias fases. En primer lugar, fuimos donde la presidenta de la República (Laura Fernández) a plantearle que queríamos hablar y nos cerraron la puerta.

Nos cerraron la puerta y presentamos mociones, esas mociones son para poder hablar, espacio que conseguimos abrir”, expresó Ramírez.El vocero liberacionista también les recordó que la exjefa del oficialismo en el periodo pasado, Pilar Cisneros, amenazó con 300 mociones para evitar el avance de un proyecto sobre el parque Lorne Ross, de Santa Ana, y también usó el filibusterismo para oponerse al proyecto para sacar al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de la Ley de Empleo Público.Asimismo, Ramírez recordó que tenían lista una propuesta de retiro de mociones, pero uno de los diputados que mocionó, Jesús Calderón, sufrió un accidente automovilístico este lunes, lo que les complicó avanzar con ese planteamiento. “Se lo dije a don Nogui, por lo que es inaceptable que venga a decir que incumplimos. El diputado estaba en el hospital y no podíamos conseguir su firma electrónica”, expresó Ramírez.El liberacionista agregó que, como señal de buena voluntad, este martes retiraron 27 mociones que había presentado el PLN a la iniciativa legal.También Abril Gordienko, de la Unidad Social Cristiana (PUSC), y Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), le reclamaron a Acosta que haya reaccionado con acusaciones y gritos, cuando se le habían enviado comunicaciones a su jefa de asesores, sobre las propuestas de retiro de mociones.A todas estas críticas, Acosta no respondió y, procedió a revisar su computadora y a conversar con su asesora.