POSADAS.— El Soberbio se prepara para la llegada del fenómeno del niño, que este año se espera "más fuerte" que en ediciones anteriores. Así lo confirmó el jefe del cuartel de bomberos, Julián Kruszelnicki, quien remarcó que la Defensa Civil y el Comité de Crisis llevan más de un mes de trabajo conjunto para anticiparse al evento climático.Kruszelnicki aclaró que el fenómeno no debe confundirse con la inundación de 2014.

"En el 2014 no tuvimos el fenómeno de El Niño", explicó. Aquel episodio, expresó, fue producto de una combinación de lluvias intensas en la región -tanto en Misiones como en Brasil- y de una liberación de agua "desregulada" desde la represa de Itá, en territorio brasileño.El fenómeno del niño ya afectó a la zona entre 2015 y 2017, y nuevamente entre 2022 y 2024, pero se espera que esta vez sea "un fenómeno más fuerte" que los registrados en los últimos años, según el funcionario.No es solo lluviaEl jefe de bomberos remarcó que el fenómeno del niño no implica únicamente precipitaciones.

A nivel mundial, sus consecuencias pueden traducirse en sequías extremas en algunas zonas, fuertes tormentas y tornados en otras, y abundantes lluvias -con las consecuentes inundaciones- en regiones como la de El Soberbio. Como ejemplo, citó la tormenta registrada hace poco más de un mes en la zona del Parque Moconá.Hasta 600 milímetros de lluvia por mesSegún Kruszelnicki, desde el Comité de Crisis no pueden anticipar con certeza qué tipo de inundación se producirá, pero sí proyectan un fuerte aumento en el volumen de agua.

"Vamos a tener volúmenes casi triplicados de lluvia en algunos meses. Por ejemplo, de 200 podemos llegar a tener hasta 600 milímetros de lluvia en un mes", explicó.Los niveles del río y la situación actualEl río Uruguay se ubica esta mañana en 7,30 metros, según el reporte difundido por el intendente Ricardo Leiva.

Con ese nivel, el servicio de balsa en El Soberbio ya queda interrumpido, dado que se corta apenas el río supera los 8 metros.La primera alerta se activa a los 11 metros, cuando queda aislado un sector ubicado pasando el barrio Galeano, que se queda sin acceso vial al ser su único camino de entrada y salida. A partir de los 14 metros comienzan a registrarse las primeras viviendas afectadas, principalmente en barrio Galeano y, más adelante, en los barrios Chivilcoy y Santa María.

En esa instancia se estima la evacuación de entre dos y tres familias de distintos barrios, aunque el número definitivo dependerá del avance del agua.Un censo realizado en las últimas horas relevó cerca de 100 familias en la denominada zona roja, aunque Kruszelnicki aclaró que el dato todavía no está cerrado: "No te puedo decir por cantidad de personas porque eso va a depender mucho del nivel del río".Centros de evacuados y asistenciaEl municipio ya cuenta con un mapa de contingencia con posibles establecimientos educativos e instituciones que funcionarían como centros de evacuados, aunque el listado definitivo todavía está en elaboración. También se trabaja en identificar zonas rurales que quedan aisladas cuando crecen los arroyos.Está previsto separar los centros de evacuados -donde se alojará a las personas- de los espacios destinados a guardar muebles y pertenencias, para ordenar mejor la entrega de raciones, la atención médica, la seguridad y la asistencia social.

También funcionará un equipo interdisciplinario con acompañamiento psicológico para quienes lo necesiten.Donaciones, solo cuando sea necesarioRespecto a las donaciones, el funcionario pidió cautela. "No podemos estar recibiendo ya muchas cosas porque no sabemos qué vamos a tener", expresó, aunque anticipó que en caso de emergencia se necesitará agua, ropa, calzado, alimentos y colchones.

Habrá un lugar específico para recibirlas y se comunicará a través de un anuncio oficial.En paralelo, el municipio trabaja junto a Vialidad en la limpieza y canalización de arroyos, y prevé un plan de contingencia para sostener el agua potable, la recolección de residuos y el servicio eléctrico durante la emergencia. También se evalúa la instalación de una cocina de campaña del Ejército para garantizar las raciones en los centros de evacuados.Gestiones con la represa de YacyretáKruszelnicki también se refirió a una reciente reunión con autoridades brasileñas, en la que los municipios afectados por las crecidas del río Uruguay -entre ellos El Soberbio, Aurora, Santa Rita, Alba Posse y San Javier- firmaron un acta conjunta para solicitar una audiencia con la represa de Yacyretá.

El objetivo es buscar una regulación de los volúmenes de agua que la empresa libera, ya que gran parte de las crecidas en la zona se originan en esos vertidos."No podemos evitar que crezca el río si llueve, eso es inevitable. Lo que sí podemos es tratar de regular el agua que largan y trabajar para que la gente deje de vivir en zonas de riesgo", planteó el jefe de bomberos.Según pudo saber este medio, las autoridades brasileñas ya incorporaron a los referentes de la Junta Municipal de Defensa Civil a un grupo de alertas vía celular, lo que permitirá recibir los avisos en tiempo real.Por último, Kruszelnicki estimó que el fenómeno podría manifestarse a partir de la segunda quincena de julio y extenderse hasta octubre, con la posibilidad de alternar entre inundaciones, tormentas y sequías a lo largo de ese período.

"Tratemos de ser conscientes de que podemos llegar a tener una inundación, y que la información que manejemos sea comprobable y oficial", cerró.