De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este martes se pronostican lluvias fuertes en la Ciudad de México, justo el día en que la Selección Nacional de México enfrentará a Ecuador en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026. Ante ese panorama, una de las principales dudas entre los aficionados es si el partido podría suspenderse en caso de lluvia o de una tormenta eléctrica.

La experiencia durante la actual Copa del Mundo ha mostrado que los encuentros no se suspenden únicamente por la lluvia. Los partidos solo han sido interrumpidos cuando existe actividad eléctrica que represente un riesgo para jugadores, árbitros, cuerpos técnicos, personal operativo y aficionados.

La misma situación se presentó durante la Copa Mundial de Clubes de 2025, donde hubo encuentros que fueron detenidos temporalmente por tormentas eléctricas. The Sporting News consultó a la FIFA sobre el procedimiento que debe seguirse cuando existe una tormenta eléctrica y sobre el tiempo que puede permanecer suspendido un partido.

En caso de lluvia intensa que impida el desarrollo normal del encuentro, el árbitro tiene la facultad de suspender temporalmente o abandonar el partido si considera que no existen las condiciones para jugar. Cuando se trata de tormentas eléctricas, el protocolo aplicado durante el Mundial establece que, si se detecta un rayo dentro de un radio de 13 kilómetros alrededor del estadio, el partido debe detenerse de inmediato.

La reanudación solo puede autorizarse después de que transcurran 30 minutos completos sin que se registre un nuevo rayo dentro de ese perímetro. Si durante ese lapso vuelve a detectarse actividad eléctrica, el conteo inicia nuevamente desde cero.

Mientras el protocolo permanece activo, jugadores, árbitros y cuerpos técnicos deben resguardarse en los vestidores, mientras que los aficionados y el resto del personal deben dirigirse a espacios cerrados dentro del inmueble. La actual Copa del Mundo ya ha registrado partidos suspendidos por este protocolo.

El 22 de junio, el encuentro entre Francia e Irak permaneció detenido durante más de dos horas debido a una tormenta eléctrica. El partido solo pudo reanudarse una vez que se cumplieron los 30 minutos sin actividad eléctrica dentro del radio establecido.

Un escenario similar sucedió durante la Copa Mundial de Clubes de 2025, cuando el partido entre Chelsea y Benfica estuvo suspendido por más de 90 minutos por la presencia de rayos en las inmediaciones del estadio. Si un encuentro debe interrumpirse, la FIFA establece que el partido se reanudará desde el minuto exacto en el que fue suspendido y con el marcador que existía en ese momento.

Las tarjetas amarillas, expulsiones y cualquier otra decisión disciplinaria se mantienen para la reanudación, al igual que los jugadores que permanecían en el terreno de juego cuando sucedió la suspensión. Finalmente, será la FIFA la encargada de determinar la fecha y la hora en que el partido podrá reanudarse, una vez que existan las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de todos los involucrados.