SAN JUAN.— Lo que inició como el robo de un colchón terminó con una persecución por un descampado, una detención dentro de una vivienda ajena y una amenaza de muerte contra el dueño de la casa asaltada. El hecho sucedió el pasado 27 de junio en el barrio Marquesado I, en Rivadavia.

De acuerdo con la investigación, alrededor de las 8:55, Ulises Amir San Francisco llegó hasta una vivienda, donde reside la familia Aguilera. Aprovechando que los moradores dormían, escaló la pared medianera e ingresó al fondo del inmueble.

Una vez dentro, tomó un colchón de una plaza, de color blanco con estampas de flores celestes y azules, que había quedado en el patio desde el día anterior. Con el elemento entre sus brazos volvió a cruzar la medianera y emprendió la fuga atravesando un descampado.

No obstante, los ruidos despertaron al dueño de casa y a su esposa. Al salir al patio observaron al ladrón alejándose con el colchón, por lo que dieron aviso a sus hijos y comenzaron una persecución a pie.

Aunque en un momento perdieron de vista al sospechoso, lograron identificar sus características físicas y la ropa que vestía. Poco después recibieron el dato de que el hombre había ingresado a una vivienda de la misma manzana.

El damnificado se dirigió inmediatamente hasta ese domicilio y llamó al 911. Minutos más tarde, personal policial llegó al lugar y, con autorización de la propietaria de la vivienda, ingresó al inmueble y encontró al sospechoso escondido en el interior, donde fue detenido.

La amenaza luego de la detención Cuando los efectivos policiales retiraban al acusado de la vivienda, este lanzó una amenaza directamente contra el denunciante. La víctima expresó que esas palabras le generaron un profundo temor, ya que el detenido conoce dónde vive y consideró que podría cumplir con la amenaza.

Condena en juicio abreviado La causa se tramitó bajo a cargo del fiscal Fernando Bonomo y la ayudante fiscal Lucía Escudero. San Francisco fue investigado por los delitos de hurto con escalamiento en grado de tentativa y amenazas, en concurso real.

Finalmente, las partes acordaron un juicio abreviado, mediante el cual fue condenado a ocho meses de prisión efectiva. Asimismo, la Justicia declaró su reincidencia y dispuso que continúe detenido bajo prisión preventiva.