Paraguay vive una de las páginas más gloriosas de su historia futbolística reciente. Luego de sellar una clasificación heroica a los octavos de final dejando en el camino a Alemania, Gustavo Alfaro compareció ante los medios.

Fiel a su estilo lírico y pasional, el estratega argentino desmenuzó la victoria, elogió el coraje de sus dirigidos y reflexionó sobre lo que significa este logro para todo el pueblo paraguayo. El estratega inició reconociendo que jugar contra los pronósticos no es algo nuevo para este plantel, destacando la madurez de sus jugadores para plantearle cara a una potencia mundial sin complejos: “Obviamente que fue muy difícil, muy compleja, sabíamos, para nosotros no era nada nuevo plantear un partido desde la adversidad, desde la inferioridad.

Nos ha pasado en todos los partidos que hemos jugado. Como siempre digo, eso no hace que nosotros no entendamos que podemos hacer partido, que era lo que queríamos venir acá; queríamos venir a competir.

Más allá de las diferencias que hoy podíamos llegar a tener con Alemania, porque si había diferencia con otros rivales, con más razón con Alemania. Entonces, uno se siente feliz por la respuesta de los jugadores.

Yo se lo agradeció en el vestuario. Yo digo la verdad: lo que han hecho estos chicos no deja de sorprenderme; sorprenderme para bien el compromiso que tienen”.

Alfaro explicó las enormes dificultades logísticas y de enfermería que atravesó el cuerpo técnico en la previa, revelando el desgaste extremo que arrastra el equipo luego de la seguidilla de partidos: “Una tarde pudimos entrenar, ayer a la tarde pudimos trabajar. Si bien habíamos visto videos —pues le mandamos a todos ellos los videos de Alemania, de analizando cómo atacaban, por dónde atacaban, qué hacían, qué no hacían, qué teníamos que ver, esto, lo otro—, ayer lo tuvimos que hacer porque, fíjense, todo lo que nos costó desde el punto de vista físico del partido también.

La cantidad de jugadores que se nos fueron cayendo por el rigor físico que tienen los partidos, por la sumatoria de partidos; y eso también era una adversidad más. Nosotros, cada jugador que nos falta es una ausencia importante porque, Omar Alderete, no podemos decir la importancia que tiene... obviar la importancia que tiene dentro del equipo”.

Ante la baja de pilares fundamentales, el DT se deshizo en elogios hacia José Canale, quien asumió la enorme responsabilidad de frenar el temible juego aéreo y terrestre de los delanteros teutones: “Y hoy José Canale jugó un partido como si tuviese 100 partidos en la selección y jugó contra Alemania, marcando a los delanteros más difíciles del planeta. Y hasta después cada vez eran más altos los que entraban, porque parecía que cada vez eran más altos; entre dos teníamos que marcar uno arriba del otro porque era tremendo lo que buscaban de todas las maneras, por las variantes que en definitiva tienen.

Y como les dije a los jugadores, lo que bien describió este Marlén: vivir una noche épica, vivir una tarde épica, porque hoy invitaba a la épica”. En uno de los pasajes más profundos y sociológicos de la conferencia, el entrenador apeló a la idiosincrasia y la historia del pueblo paraguayo para explicar el increíble aguante de sus dirigidos en la cancha: “A veces, todos los padecimientos que sufrieron estos muchachos a lo largo de todo este tiempo, los padecimientos que sufrió Paraguay...

Su resistencia está grabada en la resistencia; el resistir está grabado en nuestro documento de identidad, en nuestra cédula de identidad. Entonces, había que resistir.

Para eso había que tener un plan de partido, había que saber por dónde iban a intentar ellos ir. Se nos hizo cuesta arriba porque la temperatura, el hecho de no poder sacar rápido la pelota, el no poder a veces tener esa precisión para obligarlos a retroceder, a veces te conspira contra la posibilidad de plantear el partido, pero la verdad que consiguieron”.

El timonel albirrojo desveló la emotiva e íntima arenga que dio en el vestuario, donde incluyó espiritualmente al suspendido Diego Gómez para que jugara el partido desde afuera: “Como se los dije en la charla: ‘Yo quiero ver a 26 guerreros entrando todos juntos abrazados a cantar el himno. Van a ser 25 porque Diego va a estar arriba, porque no podía estar con ellos porque estaba suspendido, pero van a ser 26 porque Diego va a estar ahí con ustedes en la cancha y en el final que terminen siendo leyendas’.

Y es, en definitiva, lo que hicieron, porque han hecho una victoria épica. Entonces uno está muy feliz, muy feliz por todos los que quieren, por todos los que nos ayudaron, por todos los que apoyaron siempre a la selección, por todo el país que hoy está festejando”.

Con una sonrisa, Alfaro confesó haber conversado con el Presidente de la República y reflexionó sobre el impacto sociocultural del fútbol, capaz de movilizar las estructuras de todo un país: “Ayer hablé con el presidente, mandó un mensaje muy lindo también. Había escuchado que si Paraguay pasaba a octavos de final podía decretar el feriado, y son esas hazañas, si se quiere...

¡Qué difícil es un feriado nacional! El poder que tiene el fútbol es maravilloso; por eso, que lo disfrute la gente.

Que lo disfrute, que lo disfrute todo el Paraguay. Nosotros, como siempre decimos, podemos jugar bien, regular o mal, podemos cometer errores, podemos tener aciertos, podemos tener miles de defectos, pero tenemos un corazón que no se entrega nunca, y eso es lo que a nosotros nos mantiene con vida”.

Finalmente, el técnico argentino analizó el peso histórico de Alemania y cerró con un mensaje de agradecimiento y unión de cara a lo que se viene en los octavos de final: “Lo que tengo claro es que el corazón de estos jugadores no se entrega. Porque teníamos enfrente una selección con mucha historia, cuatro estrellas, equipo acostumbrado a jugar este tipo de instancias.

Los equipos grandes, cuando los grandes calientan motores... A los grandes mejor agarrarlos en la fase de grupos, porque cuando calientan motores aceleran y van, y van a paso firme.

Entonces Alemania era grande, es un grande; entonces, tranquilamente podría habernos arrollado, pero nosotros resistimos a pie firme y eso fue lo que nos permitió. Así que se lo quiero dedicar a todo el país.

Que lo disfruten, que nos sigan ayudando, que nos sigan ayudando, pues es una realidad que la construimos entre todos”.