Según los datos oficiales de Sofascore, el portal especializado en métricas de fútbol, la descomunal actuación del arquero Orlando Gill pulverizó todos los registros históricos del país. El guardameta alcanzó una calificación casi perfecta de 9.7, superando la marca de 9.1 que ostentaba el “Chila” desde aquella recordada remontada ante Eslovenia en la tercera fecha del Grupo B del Mundial de Corea-Japón 2002.

Lo del oriundo de Reducto San Lorenzo ante la tetracampeona del mundo fue una auténtica exhibición de reflejos y coraje. El actual portero de San Lorenzo de Almagro remarcó al equipo en los momentos más críticos, ante el asedio germano, sacando cuatro de cinco pelotas netas de gol a lo largo de los 90 minutos reglamentarios y los 30 de alargue.

Para coronar una noche inolvidable, el arquero agigantó su figura en la tanda de penales al tapar dos remates clave. Gracias a su noche consagratoria, tapándole sus ejecuciones a Kai Havertz y a Nick Woltemade, Paraguay superó 4-3 desde los doce pasos a Alemania, firmando el gran batacazo en lo que va del Mundial de Estados Unidos/México/Canadá 2026.