"Aumentan los bebés prematuros". El fenómeno que lleva a que los hospitales argentinos busquen donaciones de leche materna
La provisión de leche materna mediante donación es clave para muchos recién nacidos y supone un antes y un después para los bebés internados en las áreas de neonatología. En los últimos años, aseguran los profesionales, este recurso se volvió aún más necesario. “La cantidad de nacimientos con complicaciones viene aumentando.
En esos casos, alimentar a esos bebés con leche materna que proviene de una donación, cuando la mamá no puede hacerlo, multiplica las posibilidades de una evolución positiva”, sostiene la médica neonatóloga Ana Tabucena, jefa del Banco de Leche Humana del Hospital Interzonal General de Agudos General San Martín de La Plata.En el Hospital Luciano y Mariano de la Vega, de la localidad de Moreno, un equipo compuesto por una puericultora, obstetras y médicas neonatólogas es el encargado de llevar adelante el Centro de Recolección de Leche Materna. La licenciada obstétrica Verónica Moreira y la puericultora Claudia Díaz forman parte del grupo.
Ambas destacan que la motivación que las empuja trasciende cualquier obligación laboral. “El equipo es el que busca activamente a las donantes, lo cual no siempre es fácil, porque se trata de sumarle una tarea a una mamá que, de por sí, atraviesa una situación demandante. Pero la motivación por la que se suman es el deseo de ayudar”, cuenta Díaz.
Las tareas que llevan adelante se multiplican y exceden largamente la responsabilidad formal del rol laboral que cumplen. Recolectar los frascos de yogurt de vidrio que luego se esterilizan y que hacen de contenedores de la leche que se extraen las donantes; capacitar a esas mujeres para que cumplan con las pautas necesarias; recolectar casa por casa la leche materna; guardarla de manera adecuada, y llevarla a analizar al banco de leche del Hospital San Martín de La Plata son algunas de las actividades que requiere el proceso y que en muchos casos les quita tiempo personal o se resuelven a partir de una cadena de favores. “Muchas veces hacemos coincidir nuestro viaje de ida al trabajo o de regreso a casa con los repartos de recipientes o con la recolección posterior, pero es algo que hacemos con mucha pasión”, afirma Moreira. “Esta leche que enviamos a La Plata vuelve analizada y pasteurizada a la neo donde un montón de bebés se ven beneficiados”, suma.
Para la profesional, la defensa de la lactancia humana no es solamente una cuestión sanitaria, sino también de derechos: “Desde el lugar que estamos en salud, defender este derecho es muy importante”. Quiénes donanLa búsqueda de donantes tampoco es sencilla.
Se trata de madres recientes, atravesadas por el cansancio, las exigencias de la crianza y los cambios que implica la llegada de un hijo. “Para la madre es sumar una tarea más y hay que enseñarle cómo extraer la leche, cómo conservarla y cuáles son las medidas de higiene necesarias”, señala la puericultora. Aun así, muchas mujeres aceptan colaborar.
Algunas lo hacen por gratitud; otras, por solidaridad, y otras, porque encuentran en la donación una manera de darle un sentido más amplio a su experiencia de maternidad. “Hay gente que se ilusiona mucho con la idea de poder colaborar”, sostiene Díaz. La leche humana recolectada resulta fundamental para bebés prematuros o recién nacidos con determinadas patologías.
Sus beneficios están ampliamente documentados: reduce complicaciones, favorece el desarrollo y acorta los tiempos de internación. “Cuando uno estudia la composición de la leche humana, se da cuenta de que es un alimento incomparable”, afirma la puericultora.Un recurso cada vez más necesarioAunque la natalidad descendió, el Hospital de Moreno recibe una gran cantidad de embarazos de alto riesgo. “Ha aumentado la cantidad de prematuros”, sostiene Moreira, quien vincula esta situación con múltiples factores, que van desde enfermedades maternas hasta controles insuficientes durante la gestación, a lo que se suma un flagelo social que afecta indirectamente a los nacimientos: las adicciones. “Cada vez son más las madres con consumos problemáticos, y eso influye en los partos, pero, asimismo, impide que esa madre amamante a su hijo recién nacido”, explica Moreira. A pesar de la importancia de la iniciativa, las responsables reconocen que todavía existe un gran desconocimiento sobre la donación de leche humana y, por eso, celebran cada oportunidad para difundirla y sumar nuevas voluntarias.
El proyecto nació a partir de una capacitación promovida por el Ministerio de Salud bonaerense para crear centros de recolección de leche humana. A diferencia de los bancos de leche, que procesan y distribuyen el alimento, estos espacios funcionan como el primer eslabón de una cadena solidaria.
Allí se identifican potenciales donantes, se realizan controles sanitarios, se entregan frascos esterilizados y se organiza la logística para que la leche llegue luego a un banco de leche humana. El Hospital Interzonal General de Agudos General San Martín de La Plata es uno de los dos que funcionan en la provincia de Buenos Aires, junto con el Hospital Evita Pueblo de Berazategui, y es el que interactúa con el Centro de Recolección del Hospital de Moreno. “En Argentina son diez las instituciones que reciben leche materna de los diferentes centros de recolección.
Nos encargamos de analizarla, seleccionarla y pasteurizarla para luego reenviarla a las diferentes unidades de cuidados neonatales intensivos de acuerdo con las necesidades de cada una”, explica Tabucena, jefa del Banco de Leche Humana del hospital platense. Las razones por las que una mamá puede estar impedida para amamantar son muchas y van desde angustia y estrés hasta patologías complejas que requieren un tratamiento con una medicación que se trasladaría al bebé.
También hay casos de consumos problemáticos, que también impiden que el hijo reciba leche de su mamá. “En nuestro hospital recibimos muchos casos de alta complejidad que derivan en nacimientos prematuros. Es frecuente que, por la situación de angustia y estrés que atraviesa la mamá, no pueda amamantar luego del parto y, en esos casos, la leche que proviene de banco es una ayuda fundamental”, afirma la neonatóloga.
Una de las dificultades que atraviesa el proceso, tanto en los centros de recolección como en los bancos de leche es que la figura de la puericultora no siempre está presente porque se trata de un cargo que no está oficializado, a pesar de ser un rol clave. La ausencia de esta figura en muchos hospitales es una deuda pendiente en el sistema de salud público, aunque en muchos centros sanitarios las autoridades encuentran caminos para incorporar el rol, haciéndolo aparecer en las nóminas bajo posiciones administrativas, como ocurre en el caso de Moreno. “Me ayudó a transitar el dolor”“Donar leche materna me ayudó a transitar el dolor y fue una manera de darle un sentido diferente al momento difícil que me tocó atravesar”, dice a LA NACION Ana Mazzitelli, que decidió interrumpir su embarazo al quinto mes cuando a su bebé le diagnosticaron una cardiopatía severa que no era compatible con la vida, como consecuencia de una trombofilia. “En ese momento comenzaron los problemas porque tuve que tomar una decisión muy dura y no sentí el acompañamiento necesario a pesar de que fue en un centro de salud de primer nivel”, afirma.
A los pocos días del aborto, inició a generar leche y a buscar una solución para evitar una posible mastitis. La única alternativa que le presentaron fue una inyección que cortara la leche. “La manera en que me lo propuso la obstetra me pareció poco empática y fue por esa incomodidad que me puse en contacto con el grupo de trombofilia con el que interactué durante mi embarazo.
Ellas me comunicaron con el Hospital de Moreno, donde me ofrecieron la posibilidad de ser donante de leche materna de una manera muy humana y empática. En ese momento tan difícil, encontrar a gente tan cálida y comprometida me permitió darle un sentido diferente a lo que me estaba pasando.
Saber que mi leche no se la pude dar a mi hijo, pero se la di a otro bebé me ayudó muchísimo”, explica Mazzitelli. El Centro de Recolección de Leche Materna del Hospital Luciano y Mariano de la Vega, de la localidad de Moreno, recibió con los brazos abiertos a Mazzitelli y la acompañó durante los casi tres meses en que se convirtió en una de las muchas donantes que colaboran.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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