Pedro Sánchez refuerza su discurso positivo sobre la inmigración, algo prácticamente único en Europa, justo en la semana en que se termina la regularización extraordinaria, también contracorriente en el continente, que ha recibido más de un millón de solicitudes. El presidente del Gobierno ha presentado un plan de integración de la inmigración, dotado con 500 millones de euros, y ha desgranado alguno de sus elementos, como la creación de una “agencia estatal de movilidad humana”, ayudas para encontrar empleo o un plan de formación profesional, pero sobre todo ha hecho una defensa cerrada de la inmigración por motivos demográficos y económicos, asimismo de por humanidad. “Sin inmigración, España tendría un 19% menos de PIB en 2050. 90.000 bares cerrarían, desaparecerían 220.000 explotaciones agrícolas, se cerrarían 50.000 aulas.

La mitad del crecimiento del PIB español de los últimos años se debe a la llegada de inmigrantes”, ha resumido el presidente.Seguir leyendo