PINAMAR.— Bastián Jerez, el chico de 8 años que en enero sufrió lesiones graves mientras andaba en un UTV en la zona de La Frontera, Pinamar, inició su última etapa de recuperación después de 136 días de internación y casi una decena de cirugías y procedimientos que superó en los últimos meses. Su madre, Macarena Collantes, comunicó por redes sociales que su hijo fue trasladado del Hospital Italiano de San Justo a un centro especializado el jueves pasado. “Vamos despacio”, expresó a LA NACION.

Entre signos de exclamación, Collantes posteó en los últimos días: “Nos vamos al centro de rehabilitación”. Lo hizo con la misma cuenta a través de la que todas estas semanas compartió la evolución de su hijo, desde el incidente que puso en riesgo la vida de su hijo el 12 de enero pasado.

El menor viajaba en un vehículo UTV que chocó con una camioneta blanca Volkswagen Amarok en el área de médanos del sector de Pinamar donde, verano luego de verano, se registran siniestros graves. En ese momento, según se comunicó, en el lugar se realizaba un operativo preventivo de seguridad.Bastián, con lesiones de gravedad, quedó inconsciente luego de el impacto.

Los médicos tucumanos Melina Santillán y Juan José Torres que pasaban por el lugar intervinieron de inmediato e iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta que arribó una ambulancia. El chico fue trasladado de urgencia, en estado crítico, al Hospital Dr.

Pepe Olaechea de Pinamar, pero necesitaba atención pediátrica de mayor complejidad por fracturas múltiples de cráneo y trauma hepático. Fue derivado al Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil Don Victorio Tetamanti, de Mar del Plata.

Ahí, permaneció 25 días. “Todo empeoraba. Te descubrían más daño en tu pequeño cuerpo como si no fuera poco todo lo que habías pasado”, relató la madre, día por día, sobre esas semanas.

Allí, Bastián abrió por primera vez sus ojos desde el choque. El 9 de febrero sería trasladado por vía aérea al Hospital Italiano de San Justo, donde siguieron las intervenciones –incluida la colocación de un botón gástrico para su alimentación– y los tratamientos para su recuperación.

Todo el país siguió, en vilo, los pormenores de su evolución.“No fue como lo planeábamos: todo empeoró y aparecieron las complicaciones”, repasó Collantes de la última internación. “Me demostrabas que eras un guerrero y pasabas cirugía luego de cirugía. Tenías fuerzas.

Querías vivir”, posteó en ese relato a modo de síntesis de lo vivido. Finalmente, los profesionales tratantes dispusieron su derivación a una institución especializada en rehabilitación para el alta definitiva. “Después de 136 días de lucha en el Hospital Italiano, llegó tu traslado para irnos al centro de rehabilitación.

El lugar del que tanto hablábamos”, escribió la madre. “Gracias Dios por siempre estar de nuestro lado. Gracias infinitas a todos los médicos, enfermeros, kinesiólogos, cirujanos, anestesiólogos, instrumentadores, camilleros, seguridad, maestranza, cocina.

Absolutamente a todos, gracias”, agregó Collantes. En estos meses, a través de redes, ella pidió oraciones por su hijo con cada vez más expresiones de apoyo.

También, compartió cómo Bastián juntaba las figuritas para completar el álbum del Mundial como lo vienen haciendo miles de chicos y grandes. A través de las redes, usuarios de distintos puntos del país ofrecían enviarles las faltantes.

Leandro Paredes, jugador de la selección argentina, le dedicó un video luego de las imágenes del menor que compartió la madre mientras alentaba al equipo en el hospital. “Hola, Basti, ¿cómo estás? Quería mandarte un saludo muy grande y espero que estés muy bien vos y tu familia.

Un abrazo muy grande“, expresó el volante central. El álbum, según expresó la madre a LA NACION, ya está completo.“De a poco”En diálogo con este medio, hace instantes, Collantes confirmó que Bastián está avanzando “de a poco” en esta nueva etapa que le toca transitar “más cerca de casa” desde el jueves pasado, cuando se hizo el traslado desde San Justo.

La familia vive en Moreno y la clínica donde el menor permanecerá internado hasta completar un nuevo plan de tratamiento queda en Pilar, a unos 40 minutos de distancia en automóvil. “Los profesionales lo están conociendo y Basti los está conociendo a ellos”, resumió la madre.Mientras que en la Fiscalía Descentralizada N° 5 de Pinamar continúa la investigación penal para determinar las responsabilidades en el choque entre el vehículo que viajaba Bastián y la camioneta, los padres del menor se organizan para su cuidado y se dividen las tareas que también demanda una internación tan prolongada. “Recién llegamos al centro de rehabilitación y aún tenemos un tramo bastante largo por delante”, refirió la madre.Una vez completada esta nueva ronda de estudios que le están haciendo, el tratamiento que diseñará un equipo de profesionales de distintas disciplinas incluirá la rehabilitación motriz, deglutoria y fonoaudiológica. La comunicación, ahora, es por gestos y movimiento de labios.

Duerme todas las noches sin inconvenientes y las pocas crisis de vértigo que tuvo “se están resolviendo”, expresó la madre. De a poco, se le irá retirando la asistencia respiratoria durante la noche y la cánula deglutoria, según explicó.

También podrá empezar a recibir visitas. Primero, serán los familiares más cercanos. “Hace casi seis meses que no ve a nadie.

Estamos pactando de a poco para que sea progresivo. Es un shock muy grande”, agregó Collantes.

El próximo 4 de agosto, Bastián cumplirá 9 años. “Todo es muy de a poco –insistió la madre, con cautela–. Está en adaptación en el nuevo centro.

Tienen que estudiarlo para elaborar el plan de tratamiento. Vamos despacio”.

El menor no recuerda el incidente del 12 de enero, pero sí sabe que lo tuvo porque los hablaron con él sus padres. “Hace seis meses que venimos pasando por muchas situaciones. Momentos muy difíciles”, agregó por lo que vivieron con su hijo. “Estamos cansados físicamente, pero contentos”, remarcó a modo de cierre con LA NACION.