Un estudio publicado en Nature cuestiona una de las ideas más repetidas de la antropología: que el parto humano es excepcionalmente difícil entre los primates. Luego de reconstruir en 3D la pelvis de 29 especies, los investigadores concluyen que durante décadas se subestimó la dificultad del nacimiento en otros primates.El parto humano sigue siendo complejo, pero un estudio sugiere que no es el único entre los primates con grandes desafíos al nacer.Getty ImagesUn grupo de investigadores de la Universidad College London está cuestionando una de las ideas más repetidas en antropología y obstetricia: que el parto humano es excepcionalmente difícil entre los primates porque la cabeza del bebé apenas cabe por la pelvis de la madre.

Ahora, no es que las mujeres no enfrenten un parto complejo. Lo que sugiere el estudio es que esa dificultad no sería exclusiva de nuestra especie y que, durante décadas, se subestimaron los desafíos que enfrentan otros primates al dar a luz.La investigación se publica este lunes en Nature.

Allí, los autores explican que la percepción de que el parto humano es mucho más difícil que el del resto de primates surgió porque durante más de 80 años las comparaciones entre humanos y otros primates se hicieron utilizando medidas anatómicas diseñadas para la pelvis humana. Al aplicarlas a especies con una anatomía diferente, se daba la impresión de que chimpancés, gorilas, monos y otros primates tenían canales de parto mucho más amplios de lo que realmente son.

Para reevaluar esa idea, los investigadores reconstruyeron en tres dimensiones la pelvis de 29 especies de primates y utilizaron medidas específicas para cada una, asimismo de considerar la posición real que adopta la cabeza de las crías durante el nacimiento. “Anteriormente, la medida de la cabeza de los recién nacidos se tomaba desde la frente hasta la parte posterior del cráneo. Esto partía de la base de que todos los bebés nacen con la coronilla primero, como la mayoría de los humanos.

Pero especies como el mono gelada, con sus hocicos pronunciados, suelen nacer con la cara primero. Tuvimos en cuenta esta posición”, explica, citada en una nota de prensa, Nicole Torres Tamayo, coautora del estudio e investigadora de Antropología de la Universidad College London.Con ese enfoque encontraron que las estimaciones tradicionales habían sobrestimado el espacio disponible para el parto en los primates no humanos: el área de la entrada del canal de parto resultó ser, en promedio, 11 % menor que la calculada con los métodos clásicos y, en algunas especies, la diferencia superó el 18 %.

Los resultados muestran que el ajuste entre la cabeza de la cría y el canal del parto es mucho más estrecho de lo que se pensaba. Entonces, aunque los humanos siguen siendo los grandes simios con el parto más ajustado, algunos primates pequeños, como los monos ardilla (Saimiri) y los titíes (Saguinus), presentan una desproporción incluso mayor entre el tamaño de la cabeza de la cría y la pelvis de la madre.

En el índice utilizado por los investigadores para medir esa relación (CPP), estas especies alcanzaron valores de 1,92 y 1,87, respectivamente, superiores a los observados en humanos. En otras palabras, la cabeza de las crías de mono ardilla, por ejemplo, puede ser casi el doble del tamaño de la pelvis de la madre.Para los autores, esto demuestra que los llamados “dilemas obstétricos” no son exclusivos de nuestra especie, sino que han evolucionado de distintas maneras a lo largo del árbol evolutivo de los primates. “Curiosamente, descubrimos que algunos primates de cuerpo pequeño que experimentan un parto complicado han desarrollado ingeniosas adaptaciones para que el proceso sea menos difícil.

Los huesos pélvicos de las macacas rhesus hembras se fusionan más tarde que en los machos, durante sus años reproductivos, y en los gálagos nunca se fusionan, lo que permite que la pelvis se expanda durante el parto para dar cabida a la cabeza del recién nacido”, explica Lia Betti, coautora del estudio e investigadora de Antropología de la Universidad College London, citada en la misma nota de prensa. Para Betti, “los resultados de nuestro estudio modifican las ideas preconcebidas sobre la singularidad del parto humano, revelando una diversidad de dilemas obstétricos y adaptaciones entre los primates”. 👩‍⚕️📄¿Quieres conocer las últimas noticias sobre salud?

Te invitamos a verlas en El Espectador.⚕️🩺