POSADAS.— La violencia volvió a empañar una jornada del fútbol posadeño. Esta vez sucedió en el encuentro entre Sporting de Santo Pipó y El Brete, correspondiente a una de las semifinales del torneo de Reserva de la categoría Intermedia A, que terminó envuelto en un escándalo cuando jugadores de ambos equipos protagonizaron una batalla campal dentro del campo de juego en Candelaria.Las imágenes del enfrentamiento no tardaron en viralizarse en las redes sociales y generaron una fuerte indignación entre dirigentes, futbolistas e hinchas.

Los videos muestran golpes, corridas y agresiones entre integrantes de ambos planteles, en un nuevo hecho que vuelve a poner en el centro de la escena la problemática de la violencia en las competencias.Ahora será el turno de las autoridades. Este martes habrá una reunión en la Liga Posadeña de Fútbol, donde los clubes involucrados presentarán sus respectivos descargos sobre lo ocurrido.

Recién después de esa instancia el Tribunal de Penas analizará el caso y resolverá las sanciones que podrían recaer sobre Sporting y El Brete.Mientras tanto, el episodio reaviva el debate sobre la seguridad en los escenarios deportivos y las medidas necesarias para evitar que este tipo de hechos vuelvan a repetirse en el fútbol misionero.