¿Has escuchado hablar de las Tortas Don Polo? Su historia está marcada no solo por el mapa gastronómico de la CDMX, sino también por el fútbol mexicano y el portero Memo Ochoa, ¡quién incluso tiene su propia torta!

Para rastrear este hito culinario, es obligatorio hacer una parada en la emblemática colonia Del Valle, el territorio que vio nacer y consolidarse a Tortas Don Polo, una de las torterías más longevas, respetadas e innovadoras de todo el país. Fundada a mediados de la década de los 50, esta joya revolucionó la forma de consumir el pan de telera al introducir un elemento técnico que cambiaría las reglas del juego para siempre: el uso de la plancha caliente con un toque de mantequilla para dorar el pan antes de servirlo.

Lo que inició como un pequeño local atendido con esmero familiar se transformó, con el paso de las décadas, en un punto de encuentro obligado para políticos, artistas, intelectuales y deportistas de alto rendimiento que buscaban saciar el hambre con una combinación perfecta de ingredientes frescos. Y es en este contexto que la figura de Guillermo Ocha entra en la cancha gastronómica, con una torta inspirada en él; pero también con un pasado que se relaciona con el local.

En 1956, el señor Leopoldo Sánchez (conocido por sus clientes y vecinos como "Don Polo") decidió abrir las puertas de una pequeña tortería en la esquina de la avenida Félix Cuevas y la calle San Francisco. Don Polo observaba que el pan de telera perdía su frescura rápidamente con la humedad de los ingredientes.

Inspirado por las técnicas de las cafeterías tradicionales, decidió colocar las teleras abiertas sobre una plancha de metal caliente lubricada con una capa generosa de mantequilla de alta calidad. El resultado fue inmediato: un pan crujiente por fuera, suave por dentro, capaz de contener los jugos de las carnes y los aderezos sin deshacerse en las manos del comensal.

El crecimiento del negocio familiar fue orgánico pero imparable. La calidad del jamón, el sazón único de sus frijoles refritos, cuya receta se mantiene bajo un secreto de confidencialidad hasta el día de hoy, y los chiles jalapeños en escabeche hechos en casa se convirtieron en las marcas registradas de la casa.

Mientras que la industria de la comida rápida ha optado por abaratar costos, este establecimiento ha mantenido alianzas estratégicas con panaderos tradicionales y productores locales para asegurar que cada bocado conserve el mismo sabor que conquistó a los clientes en los años 50. Con el paso de los años, el local original de la colonia Del Valle tuvo que expandirse para albergar a la enorme cantidad de comensales que hacían filas durante los fines de semana, consolidando a las Tortas Don Polo no solo como un negocio comercial exitoso, sino como un patrimonio cultural vivo de la alcaldía Benito Juárez y de toda la capital del país.

El menú de Tortas Don Polo es muy amplio, encontramos desde desayunos, licuados, antojitos, postres, pan dulce y hasta café. Si vas por las tradicionales tortas, encuentras desde los 55 pesos mexicanos hasta las que superan los 100 pesos, todo depende de los ingredientes.

También hay combos de tortas, que van desde los 163 pesos; antojitos como las enchiladas en 139 pesos, paquetes de desayuno en 129 pesos el más económico y más. Puedes revisar el menú en su página de internet.

Cuando a Memo Ochoa le preguntan cuál es su comida favorita para disfrutar en CDMX, siempre contesta que una buena torta de Tortas Don Polo. Esto no es casualidad pues, cuenta la leyenda, su familia está involucrada en el negocio.

Aparentemente, su papá trabajó directamente en Tortas Don Polo, ya que es el tío del arquero nacional quien fundó el negocio. Asimismo, Memo también trabajó en la tortería, preparando la comida, atendiendo y hasta yendo por el mandado necesario.

Se dice que incluso después de su debut, Ochoa seguía trabajando en el negocio familiar y llevaba a sus compañeros del club América por un snack después de los entrenamientos. De igual forma, una de las tortas más populares lleva la firma de Memo Ochoa.

Se trata de la Torta Suiza, una opción que no estaba en el menú e incluía 4 quesos distintos; en la actualidad, es parte de los platillos más populares en Tortas Don Polo. Don Leopoldo Sánchez no solo inventó Tortas Don Polo, sino que sembró las bases de un estilo de hospitalidad y calidad que ha resistido el paso del tiempo.