Estudiar en una universidad pública o privada no representaría mayores o menores probabilidades de que un profesional esté desempleado. Así lo dio a conocer un estudio del 2025, para el cual encuestaron a más de 14.000 personas graduadas entre el 2020 y el 2022.

En junio, el Consejo Nacional de Rectores (Conare) presentó el Estudio de seguimiento de personas graduadas de las universidades costarricenses. Luego de que se publicara, La Nación solicitó datos separados para graduados de universidades públicas y privadas con el objetivo de conocer cómo les iba a los graduados de unas y otras.

Katherine Sandí Araya, investigadora del Observatorio Laboral de Profesiones (OLAP) del Conare, aseveró que luego de la realización de un análisis de los datos para ver la existencia de posibles diferencias encontraron que estas no son “lo suficientemente grandes, hablando en temas porcentuales, como para afirmar que exista una ventaja real para un sector u otro”.La investigadora explicó que los resultados no respaldan ni desvirtúan la creencia de que el desempeño laboral depende de la universidad de procedencia. En cambio, evidencian que la realidad es mucho más compleja.Más allá de solo el desempleoLa investigadora advirtió que una carrera puede registrar bajo desempleo y, aun así, enfrentar problemas.

Por eso, insistió en que el análisis también debe incluir el subempleo por insuficiencia de horas y la proporción de personas que trabajan en ocupaciones poco vinculadas con lo que estudiaron.“Para tener un panorama completo de una disciplina se deben analizar los tres indicadores”, puntualizó.En los datos suministrados por Conare aparece la información de 150 áreas y disciplinas para las que se detallan los porcentajes de empleo, subempleo y trabajo con poca relación con lo estudiado, tanto en para graduados de centros estatales como de los privados. Hay carreras que solamente se imparten en una u otra universidad y otras en las que no aparece la información porque al momento de la consulta no había personas graduadas entre el 2020 y el 2022.En Microbiología, tanto los graduados de universidades públicas como los de privadas muestran una inserción laboral prácticamente plena.

Entre los egresados de las universidades públicas, el 96,8% tenía empleo y ninguno reportó subempleo o un trabajo poco relacionado con la carrera. En las privadas, el empleo alcanzó el 100%, aunque un 2,1% de los profesionales estaba subempleado por insuficiencia de horas laborales.En Nutrición los resultados también son muy similares, aunque las universidades públicas muestran una ligera ventaja.

Entre sus egresados, el 96,2% tenía empleo al momento de la encuesta; de ellos, el 11,9% estaba subempleado y el 8,8% desempeñaba un trabajo poco relacionado con su formación.En las universidades privadas:El 86,7% de los graduados contaba con empleo.El 15,5% se encontraba en condición de subempleo.El 12,4% trabajaba en ocupaciones con poca relación con la carrera que estudió.Otro ejemplo es el de la carrera de Diseño Gráfico, impartida tanto en universidades privadas como en públicas. En esta área de estudio, un 93,3% de los graduados de educación privada tenían empleo, frente a un 92,7% de las casas de enseñanza públicas.En cuanto a subempleo, un 7,1% de los profesionales egresados de universidades privadas estaban en este categoría, mientras que solamente un 1,6% de las instituciones estatales trabajaban menos horas de la jornada.

En cuanto al trabajo poco relacionado con la carrera, todos los titulados de educación privada con empleo laboraban en lo que estudiaron, mientras que un 4,2% de los egresados de U públicas se desempeñaban en una labor ajena al diseño gráfico. Algo similar ocurre en Ciencias de la Computación, disciplina en la que el 100% de los graduados de las universidades privadas consultados tenían trabajo y no se registra ni subempleo ni trabajo con poca relación.

Mientras que entre los graduados de universidades públicas, esta es la situacion:La empleabilidad era del 99,4%1,8% de trabajo con poca relación con lo estudiado.0% de subempleo.¿Universidad pública o privada?Scarleth Tercero, gerente país de ManpowerGroup Costa Rica, explicó que el mercado laboral no muestra una preferencia uniforme entre graduados de universidades públicas o privadas. Según su experiencia con empleadores, algunas empresas favorecen a egresados de instituciones privadas y otras a los de universidades estatales.

No obstante, aseveró que el principal criterio de contratación hoy son las habilidades y competencias que aporta cada profesional.“Desde los estudios de Manpower, yo sí les podría comentar que (la selección de personal) tiene que ver sobre todo con un tema de habilidades, de cuánta perspicacia está teniendo este candidato para ser altamente valorado para una posición laboral”, explicó Tercero. La representante de Manpower explicó que en este momento, en el mercado costarricense, los profesionales que se logran diferenciar son los que están teniendo competencias técnicas actualizadas, ya involucradas con la inteligencia artificial (IA) y, sobre todo, quienes cuentan con habilidades humanas altamente desarrolladas. “Las habilidades más importantes que cuesta automatizar son tres: una es servicio al cliente, todo lo que tiene que ver con este trato diferenciado y humano.

La segunda tiene que ver con el juicio ético, que tal vez es incluso la más fuerte que cuesta automatizar, y la tercera es la gestión de equipos, que tiene que ver con la comunicación, la sociabilidad, todo lo que es el tema directamente de liderazgo”, explicó.Jorge Herrera, presidente del Conare y rector de la Universidad Nacional (UNA), comentó que los datos de este estudio se deben analizar integralmente.“Es importante mencionar que si bien es cierto en la parte que tiene que ver con empleo pudiesen verse algunas diferencias a favor de universidades privadas en algunas áreas de conocimiento, hay que analizar la integralidad de todos los indicadores, tomando en cuenta también el subempleo y la relación del empleo que tiene en la actualidad la persona con la carrera que estudió”, comentó. En la tabla integrada a continuación, puede consultar los porcentajes de todas las carreras, según la institución, pública o privada, en que se imparten.

Sobre si la universidad de procedencia marca una diferencia, Herrera indicó que esa conclusión no puede extraerse únicamente de este estudio y que es necesario considerar otras investigaciones. En ese sentido, mencionó un análisis del Programa Estado de la Educación (PEN), el cual encontró que los egresados de universidades públicas tienden a registrar mejores salarios.“Nosotros desde Conare seguimos sosteniendo que sí: el graduarse de una universidad pública en este país marca la diferencia”, comentó.

La Nación solicitó una entrevista con la Unión de Universidades Privadas de Costa Rica (Unire), cuyos centros educativos representan el 80% de la matrícula; no obstante, al cierre de edición no se tuvo respuesta. “Yo necesitaba trabajar”Ariel Ramos Ortega, de 33 años, se graduó como licenciado en Ingeniería en Sistemas de Computación, en el 2021, de una universidad privada: la Fidélitas. Cuenta que desde el inicio tuvo empleo en lo que estudió y hace un tiempo creó su propia empresa de tecnología que hoy da empleo a ocho personas.

Afirma que él trabaja la jornada completa y, asimismo, es profesor universitario.En la tabla de datos proporcionada por Conare, esta carrera aparece dentro del área de conocimiento de Ingeniería del Software, en la que un 93,4% de los graduados de las universidades privadas tienen empleo, y durante toda la jornada. De ese total, un 3,5% trabaja en una labor distinta.Para los egresados de universidades públicas de esta disciplina, esta carrera cuenta con un 96,3% de empleabilidad, 0% de subempleo y 0% trabajo poco relacionado.

La trayectoria de Ariel Ramos ha sido exitosa y detrás de ello hubo una decisión: inicialmente él se graduó como diseñador gráfico en una universidad privada, pero dice que encontró el mercado muy saturado y los salarios eran poco competitivos, por lo que decidió empezar a estudiar ingeniería.Para Ariel, el éxito que puede alcanzar el profesional está ligado a factores que van más allá de la universidad de la que se gradúe. Destacó, entre otros aspectos, una malla curricular alineada con las necesidades del mercado laboral, el desarrollo de habilidades técnicas y blandas, la capacidad de adaptarse a los cambios y la actualización profesional.“Sigue existiendo ese tema de que se piensa que quien está en una U privada es que no le dio la nota para entrar a una universidad pública.

Yo entré a la UCR (Universidad de Costa Rica) con una nota alta, pero necesitaba trabajar y por eso entré a educación privada”, afirmó.‘Nos valoran bastante’Por su parte, Juan José Chacón Corrales, de 32 años, es egresado de Ingeniería en Producción Animal de la Universidad Técnica Nacional (UTN), una de las cinco casas de enseñanza superior estatales. Producción Animal es una de las carreras que el estudio de Conare califica como óptimas porque todos los consultados en el 2025 tenían empleo la jornada completa y en un trabajo relacionado con la profesión.Este profesional trabaja desde que terminó su bachillerato universitario y luego continuó estudiando hasta obtener la licenciatura en el 2022.

Cuenta que empezó la carrera porque siempre le ha apasionado la ganadería.El ingeniero afirma que el 100% de su generación está trabajando y que muchos han cambiado de puesto, pues su desempeño les ha permitido ascender.“A los estudiantes de la UTN nos valoran bastante, somos bien vistos por las empresas, por nuestra proactividad. Nuestra parte de conocimiento teórico y práctico llena realmente al productor y a otras entidades”, comentó.La UTN es la única que imparte esta área de conocimiento en el país.