DOMINGA.– En tiempos mundialistas cualquier lugar con pantalla plana es un buen lugar para festejar el Día del Padre y este domingo no había mejor salón de fiestas que el Fan Fest de la Ciudad de México. A pesar de que la Selección Mexicana no disputó algún juego, miles de padres acudieron al Zócalo a ver un partido que, en otro contexto, sería de bostezo y terminó de infarto: Bélgica contra Irán, la décima mejor selección del mundo contra la vigésima primera, según el ranking de la FIFA.

Y contra lo que muchos pensarían, Irán contó con 90 minutos de aplausos y ovaciones de los mexicanos. Poco se le vitoreó a ‘Les Diables Rouges’.