Plena Inclusión, anfitriona del foro mundial de la discapacidad intelectual: "Hay que ser activista en el barrio y a nivel internacional"

"Nosotros, como Plena Inclusión España, ya partimos de ser autónomo en tu entorno, luego en tu comunidad, de ahí a las organizaciones y por último al mundo. El mundo es un espacio compartido y más accesible que antes, así que no podemos renunciar a él.
Hay que ser activista en el barrio y a nivel internacional", reivindica Enrique Galván, director de Plena Inclusión España. A propósito del vigésimo aniversario de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, Madrid ha acogido a doscientas personas en una jornada internacional sobre discapacidad intelectual y del desarrollo.
Profesionales del sector, familiares y activistas de distintos países con discapacidad intelectual se han dado cita en Plena Internacional. El encuentro contó con asistentes de Líbano, Argentina, Malaui, Escocia, México o Marruecos.
Plena Inclusión España lleva décadas colaborando con países latinoamericanos y europeos. Ahora se abre el abanico y están en contacto con asociaciones de Taiwán o Japón."En Madrid hemos estado unos diecisiete países representados, pero la red internacional la forman en torno a cuarenta", cuenta Galván.
"Generamos corrientes de cooperación internacional y compartimos retos con otras organizaciones, las personas con discapacidad intelectual y sus familias. Los distintos países compartimos objetivos, por eso es importante tener conciencia de nuestra lucha y del movimiento asociativo.
Plena Internacional nos permite conocer personas, experiencias y colaborar. Nosotros hemos recibido mucho de otros países, hemos traído sus buenas prácticas y nos han ayudado a desarrollar modelos".
Reino Unido fue (y es) una inspiración para España por poner los derechos de las personas con discapacidad intelectual en el centro. "Respetan mucho su condición de ciudadanos y ciudadanas", cuenta el responsable español.
"De Argentina nos llevamos su extraordinaria capacidad de reivindicación y de México, cómo se entrelaza el movimiento familiar en la lucha. Son distintos aprendizajes de diferentes lugares los que nos alimentan.
Son comunidades de aprendizaje, de trabajo, de compartir, de construir juntos desde el respeto y la diversidad". España también comparte lo que sabe y lo que funciona.
Van a países emergentes para llevarles lo que también a ellos les puede funcionar y a territorios que llevan más años en la lucha por la igualdad de derechos. "De España gusta la capacitación para el activismo, el empleo personalizado, la accesibilidad cognitiva.
Nos miran mucho también para la participación, la vida independiente y la salud mental", dice Enrique. España es de los lugares con más activistas con discapacidad intelectual.
La autorrepresentación es uno de nuestros fuertes. Todavía no todos los países tienen, pero están en ello.
"Se trata del poder de las personas con discapacidad intelectual", informa Enrique Galván. "Cuando estás en un encuentro como este y los ves juntos, cómo cooperan desde la generosidad y la empatía, ves que todos tienen conciencia de que luchan por algo común: para crear comunidades basadas en la cooperación y la paz.
Se trata de construir otro modelo de estar en el mundo". La comunidad pertenece a todo el mundo y cuando creamos una comunidad más accesible y segura, se convierte en más vivible para todas las personasEl encuentro incluyó tres talleres: liderazgo, vida en la comunidad y apoyos personales.
"Aprender a ser líder de tu propia vida. Tomar conciencia de que tienen una voz propia que es digna y rica.
La voz de todas las personas es relevante", reivindica el director de Plena Inclusión España. "La comunidad es el espacio que pertenece a todo el mundo y cuando creamos una comunidad más accesible y segura, se convierte en más vivible para todas las personas.
Los apoyos personales, por su parte, hablan de personalización, de abrir horizontes y de tener un proyecto de vida propio". Estos encuentros internacionales sirven para poner sobre la mesa necesidades comunes a todos los países.
Una de ellas es dejar de poner a las personas con discapacidad por debajo del resto. "Las seguimos viendo sin una ciudadanía completa, como si tuvieran un nivel menor para ejercer sus derechos.
Tenemos que romper el estigma de que son una ciudadanía menor". También sale siempre a relucir la vida independiente, la sexualidad, la participación política, el sobreesfuerzo de las familias con poco reconocimiento y escasos apoyos; también la educación de calidad, el empleo digno y el derecho al ocio.
"Estos encuentros hacen que todo tenga sentido, son un lujo. Queremos crear horizontes lo más amplios posibles", cuenta Galván.
"Este año he aprendido que puedes tener muchos recursos, el apartado técnico, la profesionalidad, pero el alma siempre son las personas y las familias. El activismo social no debe perderse.
A veces donde hay menos recursos encontramos ejemplos de voluntad y lucha estimulantes. Ese es el recurso más importante: la voluntad y la capacidad", concluye.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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