El costo político del caso Adorni: cómo dinamitó la imagen de Milei y el Gobierno en los meses previos a su renuncia

Este sábado, luego de meses de presión tanto de la opinión pública como puertas adentro por la investigación en su contra por presunto enriquecimiento ilícito, Manuel Adorni finalmente presentó su renuncia como jefe de Gabinete. Lo hizo con una carta pública dirigida al presidente Javier Milei en la que insistió en su inocencia y agradeció al mandatario.El exfuncionario atribuyó su salida al desgaste personal y familiar por las denuncias y versiones acumuladas, negó hechos de corrupción y remarcó que se retira con la “conciencia tranquila”.La decisión llegó después de meses de investigación judicial y tensión parlamentaria.
No obstante, otro gran elemento de presión para su salida fue la fuerte caída en la imagen tanto de Milei como del oficialismo en general en los últimos meses.Es que el caso Adorni abrió un frente sensible para el Gobierno: golpeó el discurso de transparencia, instaló sospechas sobre el círculo más cercano del Presidente y coincidió con una caída en los indicadores de confianza, aprobación e imagen.Incluso puertas adentro ya se evidenciaba malestar por su impacto en la percepción social del Gobierno, que supo tapar una mejora en los indicadores económicos y paralizó la gestión desde su propio corazón, la Jefatura de Gabinete.Cómo el caso Adorni desgastó la imagen de Milei y del GobiernoEl impacto más directo aparece en el vínculo entre el caso Adorni y la confianza en la gestión. Según el Monitoreo de Opinión Pública de Management & Fit de mayo de 2026, siete de cada diez encuestados dijeron que su confianza hacia el Gobierno disminuyó a raíz de los hechos vinculados al exjefe de Gabinete.
La caída creció un 10,2% respecto de abril.Ese dato se acopla a un deterioro más amplio de la imagen presidencial. La encuestadora registró una desaprobación de la gestión de Milei del 58,1%, mientras que la aprobación quedó en 37,9%.
En la misma medición, la imagen negativa del Presidente llegó al 53,8% y la positiva al 31,7%.AtlasIntel y Bloomberg, en el Latam Pulse Argentina de mayo, mostraron un cuadro similar: el 58,3% desaprobó el desempeño de Milei y el 39,9% lo aprobó. La consultora también registró que el 55,4% evaluó al Gobierno como malo o muy malo, contra 34,6% que lo calificó como excelente o bueno.La consultora Trends, en tanto, denominó el fenómeno como “efecto Adorni” y lo vinculó con un rechazo récord y una caída abrupta en la imagen de las principales figuras del oficialismo.
En términos políticos, el caso dejó de ser un problema individual cuando empezó a mezclarse con la percepción sobre Milei y su decisión de sostener a Adorni hasta la renuncia.El daño al Gobierno: la corrupción vuelve al centro de la agendaEl escándalo también impactó sobre la imagen general del Gobierno. Management & Fit relevó que la corrupción volvió a crecer como preocupación ciudadana: llegó al 18,6% entre los principales problemas del país, con una suba de 2,7 puntos.
En el mismo estudio, Adorni apareció con 63,2% de imagen negativa y apenas 16% positiva.Synopsis Consultores también mostró que la corrupción quedó instalada como uno de los temas centrales de la agenda pública. En su medición nacional de mayo, la consultora ubicó a la corrupción como la segunda preocupación del país, con 28,3%, solo detrás del desempleo, que alcanzó 33,2%.
Entre votantes de La Libertad Avanza, la corrupción marcó 24,5%.El dato es clave porque el caso Adorni no cayó sobre una opinión pública indiferente. Según Synopsis, la evaluación negativa del desempeño del Gobierno de Milei fue de 54,5%, contra 31,3% positiva.
Asimismo, el 42,3% responsabilizó principalmente al Gobierno actual por la situación económica del país.AtlasIntel y Bloomberg agregan otro elemento: el riesgo político asociado a corrupción y criminalidad. En su informe, el eje “criminalidad y corrupción” fue el componente más alto del Índice de Riesgo Político para Argentina, con 62 puntos.
Asimismo, el 53% consideró “muy probable” que en los próximos seis meses haya revelaciones sobre grandes fraudes o esquemas de corrupción.En ese clima, el caso Adorni funcionó como un catalizador, ya que concentró en una figura de alta exposición el malestar social y lo proyectó sobre el relato general del oficialismo.Qué opina la gente: renuncia, sospechas y desgasteAntes de que Adorni formalizara su salida, Management & Fit ya había registrado un pedido mayoritario de renuncia: el 59,2% consideraba que debía dejar el cargo luego de las imputaciones judiciales. Otro 20,3% planteaba que debía tomarse licencia hasta que la Justicia aclarara su situación.La encuesta también midió cómo era interpretada la decisión de Milei de no pedirle la renuncia.
El 42,1% respondió que el Presidente no lo hacía porque Adorni tendría información sobre irregularidades internas de gestión. Otro 21,9% lo atribuyó a su cercanía con los hermanos Milei.Trends, según la documentación relevada, registró que el 63,8% de la población estaba “total o bastante convencida” de que Adorni se enriqueció ilegalmente.
La misma fuente indicó que el 43,8% ya percibía a la administración de Milei como más corrupta que las anteriores.El malestar aparece asimismo cruzado por la economía. Synopsis mostró que el 59,9% percibía que su poder adquisitivo estaba peor o mucho peor que un año atrás; AtlasIntel ubicó el Índice de Confianza del Consumidor de Argentina en -23,7; y Management & Fit registró un predominio de sentimientos negativos, con preocupación, desconfianza y tristeza al frente.Ese telón de fondo amplificó el costo político del escándalo.
Para una parte de la opinión pública, el caso Adorni no quedó aislado en una denuncia personal: se convirtió en un espejo de un Gobierno que hizo de la transparencia y la ruptura con “la casta” una de sus principales banderas.
Información de El Cronista. Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.