El seleccionado de la República Democrática del Congo afronta este sábado un partido decisivo ante Uzbekistán, correspondiente a la tercera jornada del Grupo K del Mundial 2026, pero deberá hacerlo sin su hincha más emblemático en las tribunas del estadio de Atlanta. Michel Kuka Mboladinga, mundialmente reconocido como Lumumba Vea, no obtuvo el permiso migratorio necesario para ingresar a territorio estadounidense, lo que impide su participación en este duelo crucial que definirá el futuro del equipo africano en la competición.La ausencia del aficionado, quien cobró notoriedad internacional por permanecer inmóvil durante los 90 minutos como un tributo silencioso al prócer Patrice Lumumba, representa un golpe anímico para la comunidad congoleña.

Según reportaron medios como L’Équipe, las autoridades migratorias de los Estados Unidos denegaron la visa requerida para que Mboladinga pudiera trasladarse desde México, donde sí estuvo presente para acompañar a su selección el pasado martes durante la derrota por 1 a 0 ante Colombia en el Estadio Guadalajara.Este obstáculo no es un hecho aislado en la travesía del seguidor durante el torneo. Originalmente, su debut en el Mundial se vio demorado debido a las estrictas medidas sanitarias implementadas por los Estados Unidos ante un brote de ébola detectado en la región oriental del Congo.

La reglamentación de cuarentena obligatoria de 21 días para viajeros procedentes de zonas afectadas impidió su presencia en el estreno ante Portugal en Houston, lo que obligó al hincha a esperar su oportunidad en suelo mexicano una vez cumplidos los protocolos exigidos por las autoridades sanitarias.La figura de Mboladinga trasciende lo deportivo, ya que en declaraciones a The Wall Street Journal, el hincha de 50 años explicó que su peculiar puesta en escena —con trajes coloridos y una postura rígida— busca otorgar fortaleza emocional a los futbolistas. Su impronta es tal que la propia Federación Congoleña de Fútbol, a través de su presidente Véron Mosengo-Omba, lo calificó como un símbolo nacional de resiliencia y orgullo.

Incluso, luego de su paso por México, su equipo de comunicación agradeció formalmente la hospitalidad del público anfitrión, donde destacó que el fútbol es una herramienta de amor y hermandad.Más allá de su rol tradicional, su reciente aparición en tierras mexicanas llamó la atención por un cambio significativo en su performance. En el encuentro ante Colombia, Mboladinga abandonó por momentos su estatismo para realizar gestos con las manos que simulaban una pistola en su sien y tapaban su boca.

Esto fue vinculado con una denuncia sobre el conflicto armado en el este de su país, que dejó un saldo aproximado de seis millones de muertos desde 1996 y generó una de las mayores crisis de desplazamiento interno a nivel global, con más de 21 millones de personas necesitadas de asistencia humanitaria urgente.Ante la negativa de la visa para el partido en Atlanta, la embajadora de la República Democrática del Congo en Washington, Kapinga Yvette Ngandu, expresó en diálogo con la agencia Reuters su expectativa de que la situación administrativa del hincha se resuelva favorablemente si el equipo logra avanzar a la instancia de los dieciseisavos de final. Por ahora, los Leopardos deberán buscar la clasificación ante Uzbekistán sin el respaldo visual de su figura más icónica, mientras las gestiones diplomáticas continúan en curso.