La educación especial batalla por su dignidad en Alcalá de Henares

Un colegio de educación especial inaugurado en 1982 pensado para 80 jóvenes al que acuden casi 270, con los espacios consumidos por el aumento de las aulas y con un solo ascensor para 40 chavales en silla de ruedas. Esa es la realidad con la que lidian las familias de los estudiantes que acuden al colegio Pablo Picasso de Alcalá de Henares, centro que da cobertura a múltiples municipios de alrededor.
A pesar de las advertencias de deterioro del mobiliario y la “grave” falta de personal, tal y como recalcan desde la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA), la Consejería de Educación madrileña asegura que el colegio “cuenta con todos los recursos necesarios para atender las necesidades específicas de sus alumnos”. No es lo que opinan los afectados.Seguir leyendo
Información de El País. Edición y redacción: Noticias Today.
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