El 19 de febrero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acogió con gran pompa en Washington a representantes de casi 50 países para celebrar la primera reunión de la Junta de Paz, una organización que él mismo fundó para inicialmente supervisar el alto el fuego y la reconstrucción de Gaza. En su extenso discurso,anunció que ya había asegurado 6.000 millones de euros ―aportados por miembros de la Junta, entre los que hay varios países del golfo Pérsico― para comenzar a recomponer la Franja.

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