La debutante Cabo Verde hizo historia en Houston. La notable selección isleña, que representa a unos 500 mil habitantes, se consolidó como la gran sorpresa del Mundial 2026.

Luego de la caída de Uruguay ante España, se metió en los dieciseisavos de final al conseguir un empate sin goles con Arabia Saudita en el NRG Stadium. Sin derrotas y con tres igualdades, consiguió una gesta admirable e inesperada en la antesala del torneo.Más allá del interés general que generaba la definición entre la Celeste y el elenco hispano, de reojo también había atención para lo que pudieran hacer los Tiburones Azules.

Por su parte, los Halcones Verdes también tenían algo que decir. Ambos necesitaban ganar en un grupo realmente abierto, el más impredecible del certamen.

Las cuatro selecciones tenían opciones de clasificar y cualquier resultado podía mover todas las plazas.El trámite era una especie de incógnita, ya que ambos equipos se replegaron tanto contra hispanos como charrúas. Ahora, debían proponer más, no obstante, les costó y salieron a especular en un desarrollo algo trabado.Les costó, pero poco a poco ambos se fueron animando, principalmente Cabo Verde, que intentó asumir mayor riesgo y logró más profundidad.

No obstante, se quedaron en eso solamente.El complemento tuvo una tónica similar, aunque los Tiburones Azules se aproximaron cada vez más al arco árabe. Eso sí, no tuvieron la precisión ideal en el último tramo.

Pese a los intentos, varios claros sobre el cierre, el marcador no se movió y se quedó en blanco.Con este resultado, Cabo Verde consiguió la épica, algo que parecía imposible en la previa del torneo planetario. La selección africana se metió superó la fase de grupos en su primer Mundial y se metió en los dieciseisavos de final gracias a la caída del Uruguay.Ahora, los africanos se medirán con Argentina.

Los Tiburones Azules se enfrentarán con la Albiceleste el viernes 3 de julio, en el Hard Rock Stadium de Miami.