El camino de Uruguay en el Mundial 2026 se acabó. En Guadalajara, la convulsionada selección charrúa se jugaba una final ante España.

No había margen para tropezar, independiente a la complejidad del rival. No sucedió.

Una falla garrafal de su portero terminó regalando la victoria a los hispanos por 1-0. Marcelo Bielsa le dice adiós a la Copa del Mundo.Luego de dos empates que no estaban en los cálculos (con Arabia Saudita y Cabo Verde), la Celeste debía salir airosa ante la Roja europea.

Una derrota era la eliminación. La incapacidad de superar a rivales que teóricamente eran más frágiles puso al cuadro uruguayo entre la espada y la pared. “Que no manejen la pelota”, expresó Bielsa antes del partido, proyectando lo que quería.

El rosarino, quien dirigió su décimo partido en Copas del Mundo (con Argentina en 2002, con Chile en 2010 y ahora en Uruguay), mantuvo la base que igualó con Cabo Verde, salvo por la entrada de Darwin Núñez por Federico Viñas como centrodelantero. Hace dos años que el ex Liverpool no anota con su selección.

Con un 4-5-1 en el retroceso, teniendo a sus punteros (Canobbio por la derecha, Araújo por la izquierda) ayudando en la marca para cerrar las bandas, sobre todo buscando frenar a Lamine Yamal, la Celeste apostó por compactarse sin el balón. Eso sí, fallaba en ciertos detalles, como cederle cinco tiros de esquina al rival antes de los 20′.

Pese a la intención de Bielsa, le costó quitarle la pelota a un equipo como España que su idea base es la posesión. Paulatinamente, Uruguay fue peleando el partido, emparejando las acciones, toda vez que los hispanos no fluían.

Incluso se veían incómodos. Asimismo, el meta Unai Simón mostró dudas con los balones aéreos.

Si bien tenía tramos en donde se posó en campo rival, faltó cerrar mejor las jugadas. Lamentablemente para las pretensiones charrúas, un nuevo error de Fernando Muslera condicionó el desarrollo del juego.

En los 42′, España abrió la cuenta con un remate de Álex Baena, que se coló en el arco gracias a la feble respuesta del experimentado portero. En los tres partidos de la fase grupal, Muslera falló en goles.

Salió en el entretiempo, reemplazado por Sergio Rochet, quien fue el titular en las Eliminatorias. Con el reloj y la presión como enemigos, Uruguay afrontó el segundo tiempo.

Bielsa decidió incluir a Viñas, para acompañar a Núñez, sacando a Fede Valverde. El capitán del equipo, jugador del Real Madrid, tuvo una opaca Copa del Mundo.

No mostró lo que se esperaba de una figura de sus galones. La tensión, por la urgencia de un gol, afectó a los uruguayos, porque carecieron de claridad.

Asimismo, quedaban expuestos a alguna salida rápida. Por lo que sucedía entre Cabo Verde y Arabia Saudita, el empate le servía a la Celeste.

Pero estaba tan lejos de acertar. Por si fuera poco, Canobbio, fuera de sí, salió expulsado.La Uruguay de Bielsa llegó a Norteamérica con altas expectativas, sobre todo por el grupo que le tocó.

Las cosas del fútbol terminaron desnudando las propias miserias de un bicampeón mundial, que se va del torneo con apenas dos puntos. Al Loco le vuelve a suceder, como hace 24 años: eliminado en la fase grupal.

Como con Argentina en Corea-Japón 2002. Solo con Chile, en Sudáfrica 2010, logró superar esa valla.

Se reabre una herida. Si España avanza a dieciseisavos como primero, Cabo Verde da la sorpresa y clasifica siendo segundo.

Será el próximo rival de la Argentina de Messi.